Es muy probable que cuando usted lea estas líneas, la película que nos lleva a los inicios del mejor villano en la historia del cine le haya dicho adiós a las pantallas nicaragüenses; por lo que tendrá que recurrir al permanente estreno de los videoalquileres para verla.
En una pésima semana de estrenos, las frívolas aventuras amorosas de las cuatro amigas de Sex and the City reinan en las marquesinas del país.
Las opciones que las acompañan son los tercos taquillerazos que se resisten a irse hasta sacar el último centavo posible (las aventuras del abuelo Indy Jones) y cintas de horror de relleno. En esta categoría es que está enmarcada en los cines nicaragüenses la historia sobre cómo fue que al doctor Hannibal Lecter le dio el gusto por la carne humana.
Las posteriores versiones sobre los crímenes del doctor Lecter que se han hecho desde su oscarizada irrupción en la tenebrosa historia policial del Silencio de los Inocentes (1991) se han degradado a meros productos de terror comerciales.
La única constante en estas cintas han sido las magistrales interpretaciones de Anthony Hopkins. No en balde el único Oscar de su carrera lo ganó gracias al doctor Lecter y las cátedras sobre psicología criminal que sostenía con la novata agente Sterling, interpretada por Jodie Foster. En esta nueva versión le toca asumir el papel del elegante caníbal al poco conocido actor francés Gaspard Ulliel.
La historia sobre las razones por las que Lecter se transformó en un asesino psicópata es poco original. Los catalizadores son la violenta muerte de la familia frente a sus ojos, cuando era un niño, y la venganza (los asesinos van a pagar por lo que hicieron). ¿No les recuerda un poco a Batman?
Sin embargo, vale la pena alquilar el DVD. Sin llegar al nivel Hopkins, Ulliel hace un satisfactorio trabajo en mostrar la evolución del trauma que llevará a Lecter a transformarse en el exquisito e inteligente monstruo que es. El resto del reparto es sólido en su presentación. Lástima que el primer mordisco de Lecter en la cara de su víctima no fue aderezado con una historia mejor.