La magistrada sandinista Alba Luz Ramos dijo el lunes “no recordar” en qué etapa de tramitación están las quejas del Diario LA PRENSA en contra de tres jueces de Managua, por anomalías en el juicio que impulsaron los CPC.
Pero advirtió que “muchas veces el Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) no quiere entrar a conocer de quejas donde se están involucrando las funciones jurisdiccionales de los jueces porque es peligroso”.
De esa manera cobra fuerza la versión extraoficial que conoció LA PRENSA, sobre que magistrados sandinistas pretenden que se archiven las quejas de este Diario en contra de los jueces Celso Urbina, Adela Cardoza y Henry Morales.
Según Ramos, hay muchas quejas contra jueces que se rechazan o se mandan a archivar porque están de por medio las funciones jurisdiccionales de los judiciales y la Corte no quiere entrar a rozar con las mismas.
“Estaríamos nosotros incidiendo en la independencia de los jueces. Nosotros entramos cuando hay irregularidades claras que son efectivamente contrarias a lo que la ley establece. Ahí entramos nosotros”, manifestó la magistrada Ramos.
Asimismo destacó que, además de la administrativa, los jueces podrían tener responsabilidad penal y civil, si es que han actuado contra ley expresa y también se les comprueba que han cometido el delito de prevaricato.
LA PRENSA denunció ante la Fiscalía al juez Urbina, pero la denuncia no ha progresado.
El presidente de la Corte, Manuel Martínez, ha asegurado que mientras él no dé su firma, las quejas de LA PRENSA no se archivan, mientras que el magistrado vicepresidente, Rafael Solís, indicó que a las quejas se les está dando trámite y que todavía no ha terminado el proceso.
Las quejas en contra de los jueces de Managua son porque los judiciales violaron las leyes para darle curso a una querella por calumnias que no tenían fundamento.
Al final, LA PRENSA fue declarada culpable por injurias, cuando la parte querellante, cinco mujeres miembros de los CPC, durante el juicio estaba acusando por calumnias, que tiene componentes muy diferentes a la injuria.