Cuatro entradas para la final de la Eurocopa, del próximo 29 de junio por 13 mil 500 euros, ha sido el redondo negocio que un ciudadano alemán ha realizado a través de la casa de subastas por internet eBay.
Según informó ayer la página web de la radiotelevisión austríaca, ORF, el interés por la Eurocopa es tal que los precios que los aficionados están dispuestos a abonar por una entrada para la final están alcanzando precios astronómicos en la reventa.
Según la UEFA, se recibieron 16 millones de solicitudes de entradas para los 31 partidos de la principal competición continental, para los cuales se han puesto a la venta sólo 1.05 millones de localidades.
Esta demanda es 18 veces mayor que la registrada para la Eurocopa de 2004 en Portugal.
Horas antes del partido Austria-Croacia, del pasado domingo, dos aficionados visitantes ofrecieron dos mil 500 euros por dos localidades.
La UEFA advierte a los compradores en la reventa que tengan cuidado con las falsificaciones y que eviten, en cualquier caso, abonar precios excesivamente altos por entradas de “segunda mano”.
Dado que la demanda de entradas, unos 16 millones de solicitudes, la mayoría por internet, fue 18 veces mayor que el número de boletos disponibles, se creó “millas de los aficionados” en las sedes de la competición, en las que se podrán ver los partidos en directo en pantallas electrónicas gigantes.
En esas zonas también habrá una amplia oferta de ocio, con música, tiendas de recuerdos y establecimientos gastronómicos, aunque no se podrán llevar a estos recintos objetos considerados peligrosos, desde bicicletas y patines, hasta paraguas y botellas de plástico.
En Suiza el estadio Sankt-Jakob Park de Basilea, el Stade de Ginebra, el Letzigrund de Zúrich y el Suisse Wankdorf acomodarán 15 partidos.
Los 16 restantes serán en los estadios austríacos Wals Siezenheim en Salzburgo, Tivoli Neu en Innsbruck, Wrthersee en Klagenfurt y Ernst Happel Stadium en Viena, donde se disputará la final el 29 de junio.
Todas estas instalaciones han requerido una profunda reestructuración y ampliación para cumplir las exigencias de la UEFA, que pide, por ejemplo, para el estadio de la final una capacidad mínima de 50 mil plazas.
Una vez terminada la Eurocopa, estas instalaciones se deberán reacondicionar para ajustarlas a las necesidades de aforo habituales en esos campos.
CONTENTOS
Los aficionados con discapacidades están satisfechos con las medidas dispuestas para garantizar su disfrute de los partidos de la Eurocopa.
Maria Grundner, de la Unión Austríaca para la Rehabilitación, aseguró que los coliseos austríacos disponen de “localidades excelentes” y accesos hábiles.
Se han puesto a la venta entradas de primera clase a precios económicos para seguidores con discapacidades, la posibilidad de disponer de un acompañante gratis y se han establecido suficientes rampas y aseos acondicionados.
Para los ciegos, un servicio de locución especial narra los encuentros a través de un sistema de radio, que narra tanto el desarrollo del partido como el ambiente en el estadio.