Portugal entró pisando fuerte en la Eurocopa y su eficaz juego colectivo debe haber quitado mucha presión de encima a Cristiano Ronaldo, sin embargo hoy que el astro regresa a la escena, no hay dudas que volverá a sentir el calor de los reflectores sobre sus espaldas.
Es impresionante el impacto mediático de este jugador. Atrae con su juego y su carisma. A los varones les encanta esa capacidad de construir algo majestuoso a partir de la nada. A las muchachas les fascina su físico y hasta los gays lo escogieron como el más bello en el pasado Mundial.
Sin embargo aún está en deuda con su juego. Pese a que los dos goles de Portugal se originaron a partir de jugadas suyas, y vimos uno que otro “flashaso” de su gran calidad, tardó en aparecer en el partido y cuando lo hizo, no fue consistente, mientras su incidencia resultaba escasa en el éxito de los lusos frente a Turquía en el debut.
En vez de elogiar a Ronaldo, la prensa se concentró en reconocer la insistencia de Nuno Gomes, la movilidad de Deco y Joao Moutinho, lo mismo que las subidas y eficacia en el remate mostradas por Pepe. Ellos fueron los héroes en ese éxito, mientras Cristiano pasaba inadvertido.
¿SE LUCIRÁ AHORA?
No obstante, hoy en el segundo partido de Portugal, Ronaldo tratará de hacerse sentir, aunque los espacios quizá sean más cerrados y la marcación más rigurosas de parte de los checos, quienes sin mostrar su mejor nivel, se impusieron ante Suiza, en el duelo de estreno.
Ronaldo es indiscutiblemente el mejor jugador del mundo, pero necesita demostrar que la seguridad y precisión que exhibe en el Manchester, también la tiene en un evento como éste, que al igual que los mundiales, son los que proyectan hacia la grandeza.
Pelé y Maradona alcanzaron la altura que tienen en los mundiales, mientras que Platini y Zidane, comenzaron a construir sus historias de las Eurocopas. Ronaldo tiene su turno. Sólo falta que lo aproveche, tal como lo han hecho el alemán Lukas Podolski y el español David Villa.
Podolski ha mostrado su crecimiento tras lucir como una promesa en el pasado Mundial. Villa se robó todo el protagonismo que estaba rodeando a Fernando Torres, el mejor talento español de la actualidad. Una producción como la de Villa —tres goles en un juego— no se miraba desde el 2000 en una Eurocopa.
Así que Ronaldo está de regreso a la escena hoy ante los checos y seguramente listo para hacerse notar.