La misión de la República de China Taiwán empezó este año a experimentar la siembra de manzana de agua en Nicaragua, mediante lo cual pretende ayudar a los productores a diversificar sus siembras.
An-Her Shih, técnico de la misión taiwanesa, señaló que las primeras siembras de la manzana de agua se experimentaron en Sébaco, Matagalpa, donde se plantaron unas 20 estacas traídas del país asiático.
“Nosotros estamos probando la siembra de esta manzana en Nicaragua y pronto estaremos entregando a los productores las plantas para que inicien la siembra”, manifestó el especialista taiwanés.
Se espera que en la primera fase del programa de cultivo de manzana de agua, participen unos 20 productores del país con la siembra de unas 10 manzanas de tierra.
Actualmente este tipo de manzana se cultiva en Guatemala, Costa Rica, El Salvador y especialmente en Cuba, donde se siembran altos volúmenes.
Cada productor requiere invertir en promedio unos seis mil dólares por manzana de tierra, cuyo fondo incluye la mano de obra y compra de fertilizante, entre otros, según estimó Shih.
Además de consumirse como fruta fresca, con la manzana de agua se pueden elaborar mermeladas y jugos, por su alto contenido de fibras. Asimismo, esta planta posee propiedades curativas, pues sus flores son empleadas para tratar enfermedades como la diarrea y la fiebre, según mencionó el especialista.
EL MANEJO TÉCNICO
An-Her Shih explicó que la planta de manzana de agua se adapta fácilmente en las zonas donde predomina un clima cálido a una temperatura de entre 25 y 30 grados centígrados.
Aunque la planta puede ser sembrada en suelos arcillosos, se recomienda a los productores sembrar en tierras fértiles.
Esta planta puede alcanzar una altura de hasta 15 metros, cuyas hojas se caracterizan por ser elípticas y puntiagudas. Sus flores se desarrollan en panículas de entre tres a 30 unidades y son de color crema.
Debido a que el fruto de esta planta no produce semilla, ésta se siembra mediante injertos de púa lateral.
Existen tres variedades de manzanas que se diferencian por su color: rosado, verde y blanco, según mencionó Shih.
Cada planta debe ser sembrada en hoyos con una profundidad de 60 centímetros y a una distancia entre plantas de cinco metros.
En el fondo del hoyo el productor debe introducir entre 10 y 20 libras de estiércol descompuesto y ocho onzas de fertilizante, según explicó Shih.
Tras colocado el estiércol y el fertilizante, se recomienda a los productores compactar bien la tierra para evitar cámaras de aire y asegurar que la planta no se hunda después de cada lluvia.
Si el productor cuenta con un sistema de riego, puede sembrar todo el año, de lo contrario sólo en la época lluviosa, añadió el técnico.
CONSEJOS
An-Her Shih señaló que de una rama se desprenden varias ramas, por eso se debe manejar un eje principal. Con el fin de garantizar frutos de mayor tamaño, se aconseja a los productores eliminar flores, dejando únicamente una de las tres que se forman.
Además es recomendable cubrir con bolsas de papel parafinado el fruto, para evitar daños ocasionados por los pájaros.
Entre las enfermedades que pueden atacar a la manzana de agua figuran la tortuguilla dabrótica y el ácaro, entre otras.
Cada planta puede producir anualmente un promedio de entre 17 y 20 toneladas de manzanas, cuyo fruto debe ser cortado cada tres días para no dañar la planta, según explicó Shih.
Los productores interesados en conocer sobre la siembra de la manzana de agua pueden llamar al teléfono 2642603 de las oficinas centrales de la Misión Técnica de China Taiwán.