La técnica de minería a cielo abierto que Industrias Infinito S.A., subsidiaria de la empresa canadiense Vanessa Venture Limited, pretende utilizar en Las Crucitas, a sólo tres kilómetros del río San Juan, en territorio costarricense, podría provocar una disminución del caudal del río.
La ingeniera forestal costarricense, Sonia Torres, informó que para el proceso de lixiviación en tanques se necesitan grandes cantidades de agua. A manera de ejemplo dijo que para lixiviar (lavado del suelo por la filtración del agua) 5 mil onzas por semana, se necesitan unos 5 mil metros cúbicos de agua diarios.
Esto es alarmante cuando los mismos representantes de Industrias Infinito S.A. han expresado que una vez lista la planta estarán en capacidad de producir 76,000 onzas de oro por día.
“ROBAN AGUA”
Por otro lado, la llamada Alianza Centroamericana contra la Minería Metálica, por medio de un pronunciamiento dado a conocer el pasado 24 de mayo en Costa Rica, rechazó la industria extractiva minera porque “secuestran y roban agua a las comunidades, destruyen los conductos acuíferos, agravan las sequías, la erosión y provocan la deforestación, pérdida de biodiversidad y el calentamiento global”.
Angélica Alfaro, oficial de Incidencia del Centro Humboldt, dijo que los miembros de la Alianza están seguros de que Costa Rica comete un error al permitir la explotación minera, sin realizar un nuevo estudio de impacto ambiental y en una zona donde existen dos áreas protegidas como son: las reservas de biosfera de río San Juan, en Nicaragua, y Agua y Paz en la zona de Costa Rica.
Ante esta situación reconoció la labor de Nicaragua, en la búsqueda por detener las labores de minería en la zona, no obstante agregó que debe existir una campaña más agresiva que involucre a todos los sectores del país.