Centenares de nicaragüenses y ciudadanos de otras nacionalidades, que residen en el Sur de la Florida, dijeron adiós al ex presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Harry Brautigam, quien fue sepultado en la ciudad de Miami, donde radicó en los últimos 20 años.
Brautigam murió el pasado 30 de mayo en un accidente aéreo, en el aeropuerto de Toncontín, en Honduras.
En el sepelio, la vida de Brautigam fue proyectada en una pantalla, destacando sus éxitos laborales y momentos importantes en familia y con amigos.
El periódico La Estrella de Nicaragua destacó a Brautigam como una de las personalidades más importante del exilio nicaragüense, forjador de esta comunidad en Miami, que se asentó a inicios de la década de los ochenta.
Jerry Brautigam, primo del desaparecido Harry, dijo que su pariente decidió radicar en Estados Unidos tras el triunfo del Frente Sandinista (FSLN) en 1979.
“Cuando la revolución (sandinista), él estaba estudiando afuera, pero sus padres residían en Nicaragua. La razón por la que no volvió a Nicaragua fue la revolución, eso lo hizo seguir sus estudios en el exterior”, relató.
Brautigam fue un destacado economista, obtuvo un doctorado en la Universidad de Illinois, EE.UU., y realizó dos maestrías en Economía y Finanzas en la Universidad de Leeds, Inglaterra, y en la Universidad de Guadalajara.
Dirigió Barclays Capital América Latina, fue vicepresidente del Bank of América y economista jefe para Latinoamérica del Bank of Boston.