LOCURA HOLANDESA
Berna abrió sus puertas para recibir a los fanáticos de Italia y Holanda. En la estación central de trenes, se escuchaba una banda holandesa, la gente se aglomeraba y no tardó en cantar y bailar al ritmo de la música.
La barra holandesa fue agitada en su animación, hizo de Berna una ciudad de fiesta y color, vistiendo las calles de naranja y con la alegría peculiar que caracteriza a los holandeses la ciudad fue tomada por la máquina naranja.
Un adolescente, con la camisa de Klaus Huntelaar, tenía pintado su cabello de color naranja y blanco. Le pregunté por qué se lo tiñó de esa manera y éste contestó apasionadamente: “Quiero al futbol y a la selección y deseo expresarlo a todo el mundo”.
Los holandeses so, sin lugar a dudas, de las barras más alegres de la Eurocopa. Un cigarrillo en la boca y la cerveza en la mano nunca faltan en un neerlandés, y es que si de ellos dependiese, todo el torneo pasarían festejando sin descanso alguno.
ITALIANOS CALMADOS
Las barras italianas son consideradas violentas cuando se trata de partidos de futbol. Después de los ingleses, los fanáticos del equipo campeón del mundo reaccionan de forma negativa cuando su equipo pierde, al parecer son demasiado susceptibles como para aceptar la caída.
No obstante, para los juegos de Italia, la seguridad policial será más estricta, por lo menos en Berna no hubo ningún acto violento de algún italiano.
En cuanto a cantidades, Berna también fue abarrotado por italianos, la manera de celebrar de éstos es un poco menos expresiva que los holandeses. No obstante la barra italiana pone su color envuelto en el sartén cuando se trata de cocina, principalmente con la suculenta lasaña y diversas pastas que atraen a los diversos turistas que visitan Berna.
BERNA Y SU BELLEZA
La capital de los osos y belleza arquitectónica, Berna, es una ciudad pequeña, pero de estructuras fabulosas que mezclan lo medieval y la arquitectura moderna.
La ciudad como tal es la capital y cantón principal de Suiza. Según la leyenda, el duque de Bertoldo nombró Berna a la ciudad tras haber derrotado a un oso. Berna proviene de la palabra alemana “Bär” que quiere decir osos.
Para saber si en la ciudad había estos animales, le pregunté a algunos habitantes de esta comunidad si en la ciudad existían osos. Uno de los habitantes me comentó que para la época medieval existieron muchos osos en Bärengraben y que hoy todavía pueden verse en la famosa “fosa de los osos” de este lugar en Berna.
Esta ciudad también posee la catedral con la aguja más alta de Suiza. Esta arquitectura medieval fue construida hace varios siglos, actualmente posee 340 escalones, desde allí se pueden ver los Alpes suizos. Por su belleza arquitectónica, la aguja de la catedral de Münster se ha convertido en uno de los patrimonios más valiosos de la humanidad.
Pero lo más importante, es cómo esta gente está disfrutando del futbol, que ha invadido a esta ciudad, con los colores naranja y azul que identifican a holandeses e italianos, quienes los utilizaron para su duelo de ayer.