Una novedosa técnica de cultivos de plantas, denominada bonsái, enseñó el biólogo japonés Katsuhiro Kamijo a estudiantes y docentes de la Universidad Nacional Agraria (UNA), durante un taller que organizó esta casa de estudios superiores.
El bonsái, cuyo vocablo es de origen japonés, es el arte de cultivar árboles y plantas reduciendo su tamaño mediante la aplicación de técnicas de trasplantes, poda, alambrado y pinzado, cuyos procedimientos permiten al productor crear con las ramas de las plantas el estilo deseado, según explica un documento emitido por la UNA.
El técnico recomienda a los productores cultivar las plantas en maceteras, en un ambiente que predomine la temperatura baja para proteger la plantación de los rayos del sol.
Para eso es aconsejable que las plantaciones sean ubicadas en invernaderos, donde haya luz y temperatura baja.
EL RIEGO
Las plantas bonsái deben ser regadas periódicamente, cuando la tierra comienza a secarse. El riego dependerá de la época del año, el clima de la zona y el crecimiento del árbol.
Para la época de verano se aconseja a los productores regar la planta constantemente, mientras en la temporada de invierno cada dos o tres días.
Para el riego es aconsejable usar “regaderas de agujeros finos, para así aportar más oxígeno a la planta y evitar degradar el sustrato y no alterar su granulometría ni el drenaje de la misma”, explicó Kamijo.
Añadió que el riego se realiza en dos momentos: “La primera vez regaremos humedeciendo la tierra por encima, la segunda vez hasta que el agua salga por los agujeros del drenaje de la maceta, evitando el encharcamiento de la tierra”. Este último se hace después de dos minutos.
Para un desarrollo óptimo de la planta, el técnico recomienda regarla con agua de lluvia. Si se usa agua potable, se le deja reposar por una hora hasta que el cloro y demás químicos se disipen.
Si la maceta está muy seca, o el agua no penetra bien en ésta, se debe sumergir la macetera en agua y dejarla reposar unos minutos.
No obstante, este último método sólo se debe utilizar en casos de emergencia y no como un sistema habitual de riego, porque puede afectar a las plantas.
EL TRASPLANTE
Otro procedimiento importante en el cultivo de la planta bonsái es el trasplante de la especie.
Katsuhiro Kamijo explicó que el trasplante se debe realizar cada vez que la tierra se agota, es decir cada dos o tres años.