Unas 134 cabezas de ganado bovino han muerto en el departamento de Estelí, norte de Nicaragua, a causa de hipotermia provocada por la tormenta tropical "Alma", informaron hoy las autoridades de sanidad animal.
Según un diagnóstico preliminar de especialistas de la Dirección de Sanidad Animal del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), los ejemplares murieron luego de siete días de lluvias provocadas, principalmente, por la tormenta "Alma", que impactó a este país la semana pasada.
Esas 134 vacas fueron encontradas muertas en 14 comunidades de la provincia de Estelí, 149 kilómetros al norte de Managua, cerca de la frontera con Honduras.
El coordinador del Programa de Vigilancia Epidemiológica de Salud Animal del Magfor en la provincia de Estelí, Ronaldo Benavidez, dijo a medios oficialistas que presumen que la muerte de esas reses haya sido por hipotermia.
Explicó que la hipotermia es producida por la exposición al frío, es decir, agregó, que la temperatura del animal desciende por debajo de los 35 grados centígrados, lo que disminuye la tensión arterial del ejemplar y le provoca un paro cardiaco.
Asimismo, dijo, el frío afecta el sistema nervioso al animal, provocando una parálisis intestinal grave y un aumento del dos por ciento en la viscosidad de la sangre.
El funcionario hizo un llamado a los ganaderos a vacunar a los ejemplares contra las principales enfermedades endémicas como el ántrax, septicemia hemorrágica, pierna negra y edema maligno, así como protegerlos durante la temporada lluviosa.
También, sugirió a los productores a no dejar que los animales tomen agua sucia o estancada, "ya que cuando se presenta un cambio climático, al pasar de verano a invierno, emergen muchas bacterias y virus que pueden enfermar al ganado".
Las 134 reses muertas fueron quemadas para evitar contaminación de los ríos o fuentes de agua, añadió.