Un comunicado emitido por el Instituto Nicaragüense de la Pesca (Inpesca), firmado por el director ejecutivo Steadman Fagoth, fue suficiente para mantener amarrados al muelle de Bilwi a la mayoría de los barcos industriales que pescan langostas por medio del buceo. Ninguna de las embarcaciones cumplía con las normas establecidas en la ley de pesca y, por tanto, no podrían zarpar.
Por primera vez el Gobierno actuaba con mano dura y orientaba a los empresarios a que cumplieran con la protección de los buzos, cayuqueros y marinos que laboran en alta mar, en una de las profesiones más peligrosas que existen en el país.
Sin embargo, bastó una reunión con Guillermo Espinoza, responsable de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) en la RAAN, para que las prohibiciones se levantaran y los empresarios volvieran a salirse con las suyas.
Una llamada a Lumberto Campbell, coordinador del Concejo de la Costa Atlántica, y otra a Steadman Fagoth, de Inpesca, fueron suficientes para que el Gobierno central concediera supuestamente un mes de plazo para que los dueños de barcos cumplan con la Ley de Pesca.
DISCAPACITADOS
En la actualidad existen más de mil buzos que se encuentran discapacitados, por lo que no pueden seguir trabajando.
Todo se debe a que los empresarios armadores nunca cumplieron a cabalidad con la Ley de Pesca, que manda a proporcionarles los trajes adecuados para desempeñar su trabajo en las profundidades del mar.
En 20 años de pesca, unos 200 buzos han muerto y un sinnúmero quedaron lisiados a causa del síndrome de descompresión, un padecimiento causado por el acumulamiento de nitrógeno en la sangre.
LAS DISPOSICIONES
En esta temporada, Inpesca dio a conocer una lista de equipos que los barcos necesitarían para salir a pescar: máscaras, chapalestas, profundímetros, reloj, botiquín de primeros auxilios, un medio de rescate disponible las 24 horas en el muelle, chalecos salvavidas, y de manera obligatoria deberían llevar a una persona que supiera de medicina hiperbárica para que atendiera a los buzos en caso de accidentes.
Estas obligaciones impuestas por el órgano rector de la pesca, no pudieron cumplirse y los empresarios pidieron al Gobierno que los considerara en algunos puntos, esto porque no tienen capacidad económica para comprar lo que les exigen.
LO QUE DICE INPESCA
El director ejecutivo de Inpesca, Steadman Fagoth, dijo que están bajándole la presión a los dueños de embarcaciones industriales porque éstos manifiestan que el paso del huracán Félix los dejó en la quiebra.
“Entonces vamos a negociar y les vamos a dar una tregua que se definirá el día de hoy en una reunión de emergencia, esto significa que los dejaremos salir sin algunas de las cosas que estamos exigiendo”, manifestó Fagoth.
Agregó que en la reunión hablarán sobre el precio de la langosta. En Bilwi las plantas pesqueras decidieron bajar el precio de la langosta, de 300 a 250 córdobas la libra, pese al incremento del combustible que utilizan en la pesca de langostas.