El 90 por ciento de los estadounidenses están compensando el alza del precio de los combustibles con cambios de hábitos, como usar menos el automóvil, tomar vacaciones en lugares más cercanos e interesarse por los vehículos híbridos, según un estudio de un banco canadiense divulgado ayer lunes.
La investigación del RBC Capital Markets concluyó que el 76 por ciento de los estadounidenses están manejando menos en respuesta a la subida de los precios de la energía, el 19 por ciento recurre más a menudo a autobuses y trenes subterráneos y un 11 por ciento comparte su automóvil (car-pool).
Cuatro de cada diez trabajadores dicen haber considerado la posibilidad de mudarse más cerca de su trabajo para reducir costos, mientras un 82 por ciento dice que tomaría en cuenta la alternativa de adquirir un automóvil híbrido cuando compre su próximo vehículo.
AHORRAN MENOS
Los norteamericanos que ganan más de 100 mil dólares por año admitieron que están reduciendo gastos: 48 por ciento cena fuera con menos frecuencia y 21 por ciento ahorra menos para su jubilación.
Con relación a sus vacaciones, la mitad de los encuestados declaró que no saldría de su ciudad o que no se tomaría vacaciones.
“Los problemas que los estadounidenses están enfrentando como resultado de la crisis energética han marcado no sólo un cambio en sus actitudes sino también en su comportamiento real, para administrar el impacto (de la crisis) en sus vidas cotidianas”, dijo Kurt Hallead, director del grupo de investigación de energía de RBC Capital Markets.
La encuesta nacional consultó a 1,007 estadounidenses entre el 17 y el 23 de mayo y tiene un margen de error de 2 por ciento.
GASOLINA SUBE MÁS
El precio del crudo de Texas subió ayer con moderación en Nueva York, pero la gasolina se elevó un día más a niveles históricos en la venta al público en Estados Unidos, a pesar de datos recientes que reflejan un retroceso en la demanda.
Al finalizar la sesión regular en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en julio añadían 41 centavos al precio anterior y quedaban a 127.76 dólares el barril (159 litros).
Los contratos de gasolina para julio se encarecieron casi cinco centavos y finalizaron a 3.3907 dólares el galón (3.78 litros).
El precio del gasóleo de calefacción para ese mes aumentó en una cantidad similar y concluyó la sesión a 3.7220 dólares/galón.
El gas natural para julio sumó 26 centavos y finalizó a 11.96 dólares por mil pies cúbicos.
El precio del petróleo WTI logró mantener ayer la tendencia alcista que ya había mostrado al final de la semana anterior, aunque en ambas sesiones los incrementos estuvieron lejos de otras espectaculares subidas que registró en días recientes.
El mercado neoyorquino se muestra algo más cauteloso después de que la pasada semana se percibiesen renovados síntomas de que desciende la demanda de combustibles en EE.UU. respecto del pasado año, debido a los fuertes incrementos de precios y a la ralentización de la actividad económica.
No obstante, ayer se difundieron datos que sugieren que la actividad en el sector manufacturero en EE.UU. mejoró en mayo respecto del mes anterior y por encima de lo que esperaban los economistas, lo que alienta expectativas de que quizás no disminuya de manera significativa la demanda de crudo y combustibles en los próximos meses.
Los estadounidenses mientras tanto afrontan valores de récord en las gasolineras y ayer pagaban un precio histórico de 3.97 dólares de media por el galón de gasolina, según el sondeo diario que difunde la asociación automovilista AAA.
En el caso del diesel, el galón se vendía a 4.78 dólares, casi un centavo menos que el máximo alcanzado el pasado viernes.