El presidente Martín Torrijos lanzó ayer lunes un programa para mejorar la competitividad y la apertura comercial en el país, el cual contará con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros sectores.
El plan “Impulso Panamá” se diseñó para los próximos cuatro años y en su primera etapa se invertirán 95 millones de dólares, 52.5 por ciento de ese monto lo financiará el BID, el 38.1 el Gobierno, y el 7.7 el sector privado.
La cooperación japonesa aportará el otro 1.6 por ciento de los fondos que se destinarán al respaldo “total” del sector indígena, destacó Torrijos en el acto en que el Gobierno y el BID firmaron un acuerdo sobre el plan.
“Este es un programa de trascendental importancia, pues entre el Gobierno y la empresa privada deberán desarrollar la iniciativa para mejorar el futuro de la competitividad del país, donde la tramitación para apoyos no reembolsables y técnicos que requiera la industria debe ser muy ágil y manejarlo según la demanda y las posibilidades y expectativas de crecimiento”, explicó el mandatario.
El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, dijo durante el lanzamiento que este país sigue siendo un centro de producción y logística con gran futuro comercial.
Torrijos refirió que en el área socioeconómica y en los índices de competitividad global del Foro Económico Mundial, Panamá ascendió seis lugares en dos años y que en América Latina ocupa “lugares de privilegio” en los índices de calidad institucional, libertad económica y facilidad para hacer negocios.