Además de la pérdida de 14 mil puestos de trabajo por la salida de operación de varias empresas textileras, este año el sector de zonas francas tampoco podría crecer en términos de nuevas inversiones, según lo advirtió ayer el vicepresidente de la Asociación de la Industria Textil y Confección (Anitec), Roberto Bequillard.
Esa situación obedece principalmente a la falta de reglas claras sobre la política salarial y de inversión que rige al país, así como el discurso confrontativo que mantiene el presidente Daniel Ortega contra el sector textil, según atribuyó Bequillard.
Como muestra del estancamiento que enfrenta este sector en términos de inversiones, Bequillard mencionó que hace tres meses la textilera Hanes Brands, de capital norteamericano, canceló su proyecto de inversión en el país, debido a la incertidumbre sobre el incremento del salario mínimo.
Según Bequillard, esa empresa tenía ya casi firmado el acuerdo de arrendamiento para una zona franca en Chinandega para generar 4,500 empleos directos, pero “le hizo una pregunta al Gobierno directamente sobre el incremento del salario mínimo para los próximos tres años (...) y nadie le pudo dar una respuesta clara”.
Por eso, decidieron cancelar la inversión, que sumaría unos 15 millones de dólares, y se trasladaron a El Salvador, añadió.
“Hoy yo veo esa inversión en El Salvador y me da pesar, porque ahí están contratando masivamente a personal y yo pienso que esa inversión hubiese estado en Nicaragua”, lamentó.
Una fuente ligada al sector de zonas francas expresó que para el país la cancelación de inversión de la compañía Hanes Brands significó un duro golpe, pues ésta es considerada una de las compañía textileras más grandes de Estados Unidos.
A inicio de este mes también se conoció que cuatro textileras que operan en el país dieron por cancelados sus proyectos de inversión para ampliar sus operaciones.
En los últimos años, varias empresas textileras han cerrado operaciones, entre ellas Nicamex, Fortex, KB Manufacturing, Mil Colores y recientemente se sumó el Grupo Nien Shing, el cual aglutina a siete compañías.
14 MIL PERSONAS QUEDARÁN SIN EMPLEOS
Pero la crisis en el sector textil se agudiza más, tras confirmarse que al cierre del 2008 unos 14 mil nicaragüenses quedarán en el desempleo por el cierre del Grupo Nien Shing.
Roberto Bequillard catalogó como “dolorosa” la pérdida hasta la fecha de nueve mil empleos, de los 14 mil que se prevé al cierre del 2008.
Por tal razón, instó al Gobierno sobre la necesidad de crear con urgencia políticas dirigidas a estabilizar y frenar el “éxodo” emprendido por las textileras.
Desde que el presidente Daniel Ortega asumió el poder, mantiene un discurso confrontativo hacia el sector de zonas francas, el que cataloga como “capital golondrina”, el cual se enriquece a costa de la mano de obra barata.
En ese sentido, el directivo de Anitec expresó: “La promoción del país se tiene que hacer a todo nivel y verdaderamente yo creo que hay que tener buena voluntad para atraer la inversión. No es fácil convencer a un inversionista de que venga a Nicaragua (...) a poner (una) suma de dinero en riesgo bajo circunstancias que no son muy claras, y oyendo mensajes negativos, no lo va hacer. Yo sé de inversiones que han estado a punto de venir y se han ido”.
NO HABRÁN NUEVOS EMPLEOS
“Nosotros estábamos previendo un incremento aproximado de un diez por ciento en la generación de empleos, pero desgraciadamente con la salida del grupo textilero pudiera ser que hasta haya decrecimiento”, expresó Baquillard.
Actualmente, las zonas francas representan una de las principales fuentes de generación de empleos en Nicaragua, cuyo sector emplea en promedio a unos 85 mil nicaragüenses, según datos de la Comisión Nacional de Zonas Francas (CNZF).
El directivo de Anitec dijo desconocer qué políticas está implementado el Gobierno para absorber la mano de obra que está quedando sin empleo este año.
No obstante, mencionó: “Nosotros tenemos una planta textil que todavía requiere de 600 personas, por lo que veremos qué hacer para absorber esas 14 mil personas”.
El secretario ejecutivo de la Corporación de Zonas Francas, Álvaro Baltodano, dijo en días recientes que el Gobierno está buscando a inversionistas interesados en adquirir los inventarios de las empresas que están cerrando, pero no precisó cómo avanza ese proceso.
Entre el 2001 y el 2006, el sector textil generó en promedio por año un poco más de ocho mil empleos directos, pero el año pasado a duras penas se logró la apertura de un poco más de mil empleos, según indica un informe de la CNZF.