Los puertorriqueños elegirán hoy en las primarias demócratas a un candidato a la Presidencia al que no podrán votar en las elecciones de noviembre, arrojando luz sobre la “inusual” relación entre Estados Unidos y la isla, calificada incluso de “colonial” por algunos políticos consultados por la AFP.
“Esta primaria puede ayudar a que a Puerto Rico lo vean como parte de la nación americana y se le ponga más atención al dilema de su estatus político, que es básicamente el de una colonia de Estados Unidos”, afirmó José Serrano, congresista demócrata por Nueva York, nacido en la isla caribeña.
“Esto demuestra que debemos resolver nuestro problema colonial de 500 años”, agregó por su parte el republicano Luis Fortuño, comisionado residente de Puerto Rico en el Congreso estadounidense, donde no tiene derecho a voto, y promociona con Serrano un proyecto de nuevas consultas populares para la isla.
Paradójicamente, los 4 millones de puertorriqueños radicados en Estados Unidos sí podrán participar en las elecciones presidenciales y su voto hasta será muy buscado si viven en un estado clave como Florida. Mientras, los 4 millones de la isla pasarán probablemente al olvido después de las primarias.
La isla caribeña, que España perdió en 1898 tras la guerra contra Estados Unidos, tiene desde los años 50 el estatuto de “Estado Libre Asociado”, y sus habitantes ratificaron esta situación en varios plebiscitos, derrotando a los partidarios de la independencia y de la “estadidad” (estado miembro de Estados Unidos).
Aunque el Partido Demócrata no exista como tal en el mundo político de Puerto Rico, sí tiene un presidente en la isla, Roberto Prats, que se define como “estadolibrista”, apoya a la aspirante presidencial, la senadora Hillary Clinton.
Puerto Rico decidirá en las primarias del domingo un total de 55 delegados que se repartirán entre Clinton y su rival Barack Obama.
Un total de 2.3 millones de puertorriqueños están inscritos para votar en las primarias demócratas.
Obama lleva una ventaja de 1,959 delegados frente a los 1,778 de la senadora por Nueva York, pero si ninguno de los aspirantes llega a la cifra de 2,026, la decisión final la tomarán los súper delegados.