Las regiones bolivianas de Beni y Pando desafiarán mañana al Gobierno de Evo Morales con sendos referendos autonomistas que pretenden ser también un primer paso para combatir la pobreza de estos departamentos, ubicados en la Amazonía y tradicionalmente olvidados por el Estado.
En Beni 134,468 personas y 28,990 en Pando están llamadas hoy a las urnas para decidir si sus departamentos se dotan de un estatuto de autonomía, siguiendo la senda marcada por la próspera región de Santa Cruz, que ya aprobó el 4 de mayo en referendo su texto de autogobierno.
Estas consultas, más la que celebrará la región de Tarija el próximo 22 de junio, son ilegales para el Gobierno de Evo Morales, que además rechaza los estatutos autonómicos de estos departamentos por inconstitucionales y “secesionistas”.
La despoblación, el olvido desde el Estado y su aislamiento son señas comunes en Beni y Pando, cuyos dirigentes, además de oponerse al proyecto de Morales, ven en el autogobierno un modo de combatir sus niveles de pobreza, que se sitúan entre el 70 y el 75 por ciento de la población, muy por encima de la media nacional del 58.6.
PARTIDARIOS DE EVO MORALES BLOQUEAN VÍA
En Cobija, la capital de Pando, se pueden encontrar duros retratos de la miseria de las zonas olvidadas de Bolivia, según constataron corresponsales de EFE. Es el caso de un barrio llamado Evo Morales, cuyos habitantes malviven en decenas de pequeñas y humildes chozas, algunas cubiertas solo con lonas y paja.
En estas regiones, las horas previas al referendo autonomista se vivieron en un ambiente de calma tensa, ya que en Pando se registró un foco de tensión en la localidad de Filadelfia.
Allí, grupos afines a Morales han cortado el paso a los vehículos y se han producido incidentes entre bloqueadores y transportistas.
El dirigente de Filadelfia, Luis Adolfo Mayo, explicó a los medios que su decisión no cambiará y el bloqueo aumentará para impedir el traslado de urnas porque, a su juicio, los líderes autonomistas pretenden políticas que les perjudicarán en asuntos como el relacionado con las tierras.
Según el presidente de la Corte Departamental Electoral de Pando, Jorge Valdez, el caso de Filadelfia es el único punto de preocupación de cara a la jornada electoral que se vivirá hoy, aunque está seguro de que con medidas de prevención “no se dañará la votación”.
La Corte informó que las urnas en Filadelfia, donde hay 209 inscritos, se repartirán si se suspende la protesta, y que sortearán con otros medios de transporte el bloqueo de carreteras para llegar a otros lugares.
En el caso de Beni, su prefecto, Ernesto Suárez, aseguró que no habrá enfrentamientos mañana pese a que, a su juicio, el Gobierno de Morales quiere “sembrar preocupación” en la población.
“No vamos a ir a buscar confrontación ni tampoco vamos a estar en actos provocativos”, afirmó Suárez en una rueda de prensa en Trinidad.
No obstante, a lo largo de la pasada semana se produjeron enfrentamientos entre autonomistas y simpatizantes del Gobierno en varias localidades de este departamento, unos incidentes que Suárez calificó de “problemitas”.
SINDICATOS AMENAZAN
La Confederación Sindical de Colonizadores de Bolivia, simpatizante de Morales, anunció que bloqueará las carreteras de acceso a Beni y también amenazó con quemar urnas y destruir papeletas para impedir la votación en localidades como Yucumo y Riberalta.
El proceso autonomista de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija mantiene enfrentados desde hace meses a los prefectos de estas regiones, todos opositores, con el Ejecutivo de Morales y su proyecto de nueva Constitución.
El presidente Morales reiteró el viernes que está abierto a un diálogo político sobre la crisis que arrastra el país, aunque volvió a calificar los estatutos autonómicos de estas regiones de “ilegales e inconstitucionales”.