La elección de la India Bonita estuvo amenizada con chicheros y tambores, que, sumado a las pancartas y coplas que gritaba la “multitud”, era lo más parecido a la elección de una reina de colegio; sólo que con una dosis de alcohol, pólvora y pleitos, muy característica en este tipo de actividades agostinas.
Nueve jóvenes, que se disputaban la corona, modelaron con cadencia exagerada trajes hípicos y de noche; y realizaron además, una presentación personal carente de naturalidad, en un concurso que consumió más tiempo que el propio Miss Universo.
EL PUNTO DÉBIL
Luego de los desfiles que intercalaban con bailes folclóricos, llegó la etapa más dura para las candidatas. La ronda de preguntas, en la que abordaron temas de cultura general, demostró nuevamente que en concursos de belleza, la inteligencia no siempre está presente.
Una de las candidatas afirmó que uno de los atractivos turísticos de Granada era el volcán Masaya y la “Loma de Acahualinca”. A otra se le pidió mencionar a tres escritoras nacionales y sólo alcanzó a decir Gioconda Belli y Daysi Zamora.
Después de todo, y ante algunas quejas del público de que el concurso estuvo arreglado, Jaqueline Céspedes, representante del Distrito V, fue la ganadora y será coronada esta noche.