Un grupo de 130 mujeres microempresarias de la industria de la rosquilla, de los municipios Yalagüina y Somoto, en el departamento de Madriz, se han unido para elevar los niveles de calidad de sus productos, con miras a incursionar en los mercados internacionales.
Para eso, estas mujeres que decidieron unificar la marca de sus productos como “Rosquillas Somoteñas”, participaron en una capacitación sobre las normas técnicas de elaboración de alimentos, la cual fue impartida por el Ministerio de Salud (Minsa) y el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).
La capacitación fue promovida por la Alcaldía de Yalagüina, institución que trabaja en el monitoreo de la norma técnica de la producción de rosquillas con las 130 mujeres empresarias de ese departamento.
BRINDARLES HERRAMIENTAS
La licenciada Clara Ivania Soto, responsable del área de Regulación de Alimentos del Minsa central y una de las capacitadoras, dijo que el objetivo es apoyar a ese sector, al brindarles las herramientas sobre una serie de normas técnicas e higiénicas, como requisito básico para la comercialización o venta de sus productos en el mercado nacional e internacional.
Manifestó que es necesario que las rosquilleras conocieran de las principales normas que se exigen para la elaboración de las rosquillas y la manipulación de los alimentos al momento de su elaboración, el etiquetado y el almacenamiento del producto ya acabado.
Las nuevas normas de comercialización exigen que las rosquilleras elaboren sus productos higiénicamente y apliquen los insumos básicos para darle uniformidad a las rosquillas, como maíz blanco, queso o cuajada cocida, margarina o mantequilla, además de los complementarios como dulce de panela, leche o suero y sal.
SIN QUEMADURAS
Otra de las exigencias de las nuevas normas de etiquetado es que las rosquillas no deben presentar quemaduras, impurezas, también deben ser crujientes.
Se establece que el producto al ser elaborado debe contener como mínimo un 19 por ciento de proteínas, 17 por ciento de grasas, y como máximo 2.40 de cloruro de sodio, 2.40 de humedad y 0.60 de acidez.
Betty Espinosa, dueña de una empresa de rosquillas, dijo que la mayoría de las rosquilleras del municipio de Somoto y de Yalagüina han experimentado en la actualidad un cambio de actitud en la elaboración y comercialización de sus productos, debido a las exigencias de los consumidores y la apertura en el mercado internacional.