La Presidencia de Guatemala decretó ayer el “estado de calamidad pública” en 25 municipios afectados por inundaciones y derrumbes causados por las torrenciales lluvias.
Los 25 municipios (de un total de 333) bajo el régimen especial son Cahabón, Chisec, Panzós y Cobán, departamento de Alta Verapaz, Camotán y Jocotán, departamento de Chiquimula, Amatitlán, Chinautla, Villa Nueva, Palencia, Ciudad de Guatemala y San Miguel Petapa, en el departamento de Guatemala.
Además de Barillas y Soloma, en el departamento de Huehuetenango, Livingston, Morales, Puerto Barrios, y Los Amates, en Izabal, Ixcán, en Quiché, Estanzuela, Gualán, La Unión y Zacapa, departamento de Zacapa, y Sayaxché y Poptún, en Petén.
Con esta medida se busca “prevenir que los desastres sean mayores, facilitar el ingreso de los cuerpos de socorro y la reconstrucción en los municipios afectados”. Además, “promover el traslado de los guatemaltecos que habitan en viviendas o áreas consideradas de alto riesgo y limitar la libre locomoción en las áreas consideradas como peligrosas para los guatemaltecos”.
LOS MÁS POBRES
La mayoría de los municipios declarados bajo “estado de calamidad pública” a su vez forman parte del grupo de 45 municipios más pobres de Guatemala, de acuerdo con un mapa de pobreza y pobreza extrema elaborado por el Gobierno.
El vicepresidente guatemalteco Rafael Espada señaló que el Gobierno asignará un presupuesto de al menos 40 millones de quetzales (5.3 millones de dólares) para hacer frente a las acciones de prevención y asistencia a la población de las regiones en alto riesgo.
De acuerdo con informes preliminares de la institución, desde que comenzó en abril la temporada de lluvias, han muerto unas 67 personas.
En Guatemala hay más de 8 mil puntos vulnerables a inundaciones y derrumbes.