Vicente Padilla ha probado que tiene la fuerza de un gigante, pero lo que más impresionó anoche fue su precisión de cirujano, con lo que escapó a diversas amenazas de los Marineros.
Sin embargo, eso no fue suficiente para adjudicarse la victoria, al quedar sin decisión, en un juego que los Rangers ganaron 4-3 a Seattle, en el estadio de Arlington, ya cuando el nica había salido del escenario.
Padilla trabajó durante siete entradas, en las que esquivó 10 hits, con tres carreras limpias, una base y cuatro ponches, preservando intacto su récord en 12-5, mientras su efectividad tenía una leve mejoría de 4.56 a 4.52.
Los Rangers se llevaron el éxito cuando Michael Young remolcó con fly de sacrificio en el octavo, la carrera que rompió el empate 3-3, pero Vicente ya había sido sustituido por el zurdo Eddie Guardado.
Las cosas no fueron fáciles para el nica, quien tras pintar un cero inicial, fue agredido con dos carreras en el segundo, después de dos outs.
Kenji Johjima le disparó doble y Willie Bloomquist le puso carreras a la pizarra con sencillo. Ichiro Suzuki dio el primero de sus tres hits y Jeremy Reed agregó otro para el 2-0.
Texas contestó en el cierre del episodio, y de la forma más expedita: a través de jonrones de Josh Hamilton (25) y Brandon Boggs (5) para nivelar el marcador 2-2.
El nica correspondió al esfuerzo ofensivo con dos ceros en el tercero y cuarto episodios, pero en el quinto, rola de escogencia de Raúl Ibáñez y hit de José López, dieron ventaja 3-2 a los Marineros.
No obstante, los Rangers empataron 3-3 en el sexto, mediante doblete de David Murphy y doble robo junto a Boggs, quien embasado por boleto, fue al asalto de segunda, provocando error en tiro del catcher.
Padilla regresó con scones en el sexto y séptimo, pero la pizarra no se vio y tuvo que salir después de un esfuerzo de 107 envíos, cediendo la colina a Guardado, quien se llevó la victoria, con rescate de C. J. Wilson (24).