Empresarios agrícolas del oriente de Bolivia criticaron las políticas del Gobierno de Evo Morales porque, a su juicio, ponen en riesgo la seguridad alimentaria del país y lo convierten en dependiente de otras naciones.
El presidente de la Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro), Christian Sattori, afirmó en el foro Crisis Alimentaria Mundial, Oportunidades y Desafíos, que todos están preocupados por la crisis alimentaria, pero “lo lamentable es que no todos son capaces de dar respuestas adecuadas”.
Sattori sostuvo que 850 millones de personas en el mundo sufren de hambre y que de esa cifra, 820 millones viven en países pobres.
La solución contra esa crisis pasa por producir más alimentos, aumentar la productividad, algo que “lamentablemente en Bolivia no pasa, porque el Gobierno, por cumplir una agenda política, está en guerra total contra los productores”, agregó Sattori.
El empresario también se quejó de que, por las políticas del Ejecutivo, el Estado ha comenzado a reemplazar a los productores privados, alejando, en su opinión, la posibilidad de que Bolivia alcance una soberanía alimentaria.
Recordó diversas prohibiciones a las exportaciones que Morales decretó este año, los límites a los precios, las licencias que ha establecido para la exportación y los subsidios al consumidor.
La administración de Morales ha defendido esas medidas con el argumento de que están destinadas a frenar la inflación que en junio pasado sobrepasó el ocho por ciento, que era la meta anual.
PIERDEN MERCADOS IMPORTANTES
En el foro, las medidas del Gobierno fueron, además, calificadas como “reactivas” por Limberg Menacho, gerente Técnico del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
“Las medidas aplicadas por el Gobierno no son coherentes con el desarrollo del comercio exterior boliviano, sino que lo afectan gravemente”, explicó al sostener que provocan la pérdida de mercados que costaron muchos años conquistar y ahuyentan las inversiones.
Menacho abogó por “acciones inteligentes y de apoyo al aparato productivo” que conviertan a Bolivia en exportadora de alimentos.
Este país cuenta con 15 millones de hectáreas aptas para la producción, de las cuales utiliza menos de tres millones para la agricultura, explicó.
A su juicio, Bolivia está en condiciones de aprovechar la nueva crisis mundial y “dedicarse a producir más alimentos, garantizar su propio abastecimiento, generar saldos exportables, empleo, ingresos y alcanzar su soberanía alimentaria”.
En 2007 este país exportó un valor de 4,780 millones de dólares, pero alrededor del 70 por ciento fueron materias primas como el gas y los minerales.