España considera que aún quedan cuestiones agrícolas pendientes, en la negociación de la Organización Mundial del Comercio (OMC), para un acuerdo sobre apertura de mercados, aunque las propuestas que hay sobre la mesa por ahora no hacen peligrar el apoyo a los productores europeos.
El secretario de Estado español del Medio Rural, Josep Puxeu, ha declarado a la prensa, concretamente, que el texto que se conoce por el momento, el presentado por el director general de la OMC, Pascal Lamy, permite que se mantengan los subsidios a los productores europeos.
La propuesta de Lamy plantea que los países ricos reduzcan los subsidios que “distorsionan el comercio”: EE.UU. un 70 por ciento y la UE un 80 por ciento y, según Puxeu, si sale adelante no pondrá en peligro las subvenciones a los productores europeos (55 mil millones de euros anuales), procedentes de la Política Agrícola Comunitaria (PAC).
Esto se debe a que la UE ya reformó su PAC para que las subvenciones no fueran distorsionadoras, al estar desvinculadas de la producción.
DENOMINACIÓN DE ORIGEN
El secretario de Estado español ha afirmado que, en general, las negociaciones de la OMC sobre la Ronda de Doha para abrir los mercados mundiales “van en la buena dirección”, aunque aún quedan algunas cuestiones “pendientes” de solucionar, entre ellas las relacionadas con el acceso de las importaciones agrícolas.
Para España, quedan por conseguir cuestiones como la defensa de las denominaciones de origen, porque espera un acuerdo que “blinde” la protección de las menciones de vino y bebidas espirituosas y ampare el resto de productos agrícolas de calidad.
Más que la reducción de aranceles, para España es importante que al hablar de “precios de entrada” de productos como frutas y hortalizas no se establezcan en niveles que pongan en riesgo la producción comunitaria, por la competencia con las importaciones.
LA “CAJA VERDE”
Asimismo, ha explicado que un punto de discusión es la inclusión del máximo número de apoyos y “blindarlos jurídicamente” dentro de la llamada “caja verde”, lo que en el argot de la OMC alude a las subvenciones que pueden mantenerse, porque no distorsionan el mercado.
Esto supondrá que los veintisiete tengan margen para reformar su PAC y para garantizar las ayudas agrícolas dentro del presupuesto de la UE.
Otro elemento es el mantenimiento del mecanismo de cláusula de salvaguarda frente a las importaciones masivas.
Respecto a los subsidios al algodón, una parte polémica de la negociación que enfrenta a EE.UU. (por sus cuantiosas ayudas) con los países de África afecta a Washington, según Puxeu.