El alcalde Dionisio Marenco admitió que hay “movimientos” de compra y venta de concesiones de taxis al margen de lo establecido en la Ley de Transporte, Ley 524.
Aunque el funcionario defendió que el Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua (Irtramma) no está lucrándose por la reactivación de placas vencidas, dijo conocer que hay “movimientos entre cooperativas y cooperados para reactivar placas dentro del bolsón que ya está activado (once mil placas vigentes)”.
Lo peor, admitió el Alcalde, es que los presidentes de las cooperativas que negocian con las concesiones pueden tener “influencias” dentro del Irtramma, lo cual les facilita las firmas correspondientes y el procedimiento para cometer las anomalías.
No obstante, el funcionario explicó que al sector taxi “no se le puede controlar en un cien por ciento” por la cantidad de concesionarios en el mercado.
NO RINDE CUENTAS
El concejal sandinista y miembro de la junta directiva del Irtramma, Isidro García, también criticó la falta de rendición de cuentas del director de esa institución, Francisco Alvarado.
“Ya llevamos dos meses sin que se nos convoque a la junta directiva del Irtramma para que se nos rinda informes sobre la gestión del instituto. Así que vamos a tomar cartas en el asunto”, dijo García, quien además indicó que los concejales solicitarán una reunión de urgencia con el director del Irtramma.
Hace algunos días LA PRENSA comprobó que al frente de las instalaciones del Irtramma hay un mercado que negocia con las placas de taxi al margen de lo establecido en la Ley de Transporte Terrestre.
Las concesiones se venden al mejor postor, a un precio que puede superar los mil dólares. Todo el procedimiento se hace en tiempo récord, obviando las licitaciones públicas, ignorando que la Ley de Transporte manda a la suspensión permanente de una placa luego de seis meses de vencido el permiso de operación.
LA PRENSA también comprobó que en los negocios de taxis en ocasiones se usan hasta datos de fallecidos.