La Corte Nacional Electoral (CNE) de Bolivia ratificó ayer que sigue con la preparación del referendo revocatorio del mandato del presidente Evo Morales y ocho de los nueve prefectos (gobernadores), pese a las voces que piden su suspensión.
El presidente de la CNE, José Luis Exeni, anunció que “continúa la administración del proceso de referendo para el 10 de agosto”, tras rechazar la Sala Plena del organismo electoral la orden de suspensión planteada por la única magistrada que queda en el Tribunal Constitucional (TC).
Con esta decisión, se ratifica que Bolivia celebrará el próximo 10 de agosto un referendo para decidir la continuidad o revocación del mandato de Morales, de su vicepresidente, Álvaro García Linera, y de ocho de los nueve prefectos, ya que la indígena quechua Savina Cuéllar queda fuera porque fue elegida hace poco en Chuquisaca.
Sin embargo, la determinación de la CNE se produce en medio del aumento de los pronunciamientos contra la consulta, entre ellos los de varios legisladores conservadores, el de la única magistrada del TC, Silvia Salame, y del prefecto de Cochabamba, el opositor Manfred Reyes Villa.
Jerónimo Pinheiro, uno de los tres vocales que quedan en activo en la CNE y cuya presencia es imprescindible para que en el órgano electoral haya quórum, emitió en Sala Plena un voto disidente y no respaldó la decisión de llevar adelante el referendo.
Otras voces discordantes se han planteado en las cortes departamentales de Chuquisaca, Tarija y Pando, regiones en las que hay fuertes movimientos opositores a Morales.
“Compartimos y nos sumamos a la preocupación de las cortes departamentales electorales”, dijo Exeni, quien además anunció que la CNE se reunirá el próximo miércoles y jueves con los nueve órganos regionales.
Por su parte, el vicepresidente García Linera recordó a los presidentes de las cortes departamentales que “tienen la obligación de acatar y de cumplir la ley”.