La reducción de hasta seis córdobas en el precio de los combustibles, registrada esta semana, no provocará que los precios de los alimentos y la energía retrocedan de forma inmediata, debido al comportamiento volátil del precio del barril del petróleo, pronosticaron ayer especialistas.
El economista Róger Cerda explicó que “el precio de los alimentos tiene un importante componente internacional” y principalmente depende de la tendencia del valor del barril del petróleo, el cual “se ha mantenido inestables desde hace varios meses”.
No obstante, Cerda afirmó que los precios de los alimentos podrían bajar, aunque “no de la noche a la mañana” porque “esto es una cosa que se da por el acumulamiento, la baja en el precio de los combustibles y el petróleo es coyuntural mientras no dure más de un mes”.
En las últimas semanas el precio del barril de crudo se ha mantenido entre 147 y 125 dólares en el mercado internacional, situación que obstaculiza que se establezca una tendencia clara sobre el comportamiento del valor del petróleo, aclaró Cerda.
El economista Adolfo Acevedo coincidió con que la reducción de los precios de los combustibles y el petróleo no va a ocasionar una baja en los precios de los alimentos y la energía.
Por tal razón, Acevedo y Cerda recomendaron incentivar la política de ahorro de consumo de combustibles y de energía, ante “el futuro incierto del precio del petróleo”.