Un año y medio después de estar en el poder, el Presidente de la República, Daniel Ortega, no ha logrado oficializar el perdón de poco más de 1,741 millones de dólares de deuda externa de Nicaragua con 12 países, entre ellos aliados del Gobierno sandinista, como Irán, Libia y Argelia, en el marco de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC, por sus siglas en inglés).
Un informe del Banco Central de Nicaragua (BCN) refiere que, desde que Nicaragua alcanzó el punto de culminación de la HIPC en el año 2004 hasta la fecha, se ha podido oficializar el perdón de 5,100 millones de dólares, es decir el 78 por ciento de lo previsto en total.
El restante 22 por ciento, aproximadamente unos 1,741 millones de dólares, están pendientes de ser oficialmente condonados principalmente por Costa Rica, Honduras, Libia, Irán, Argelia y la República de China Taiwán.
El economista Néstor Avendaño explicó que el monto de la deuda externa, pendiente de oficializar bajo la HIPC, está incluido en el saldo de la deuda externa total de Nicaragua, lo que impide mejorar la imagen financiera del país, especialmente en el exterior.
“A pesar de que no pagamos intereses ni amortización por la deuda pendiente de oficializar su perdón bajo la HIPC, el saldo de la deuda externa de Nicaragua aún es un saldo muy abultado, lo que impide una potente atracción de inversiones extranjeras, ya que el riesgo financiero del país aún es muy alto”, valoró Avendaño.
Cifras del BCN indican que, a marzo pasado, el saldo de la deuda externa total de Nicaragua ascendía a 3,441 millones de dólares, monto que Avendaño estimó en 3,380 millones de dólares para finales del segundo trimestre del 2008, lo que equivale a 50.5 del Producto Interno Bruto (PIB) esperado para este año.
“Hasta ahora el presidente Ortega ha obtenido buenas promesas para lograr el perdón oficial pendiente bajo la iniciativa HIPC, pero ahí ha quedado”, subrayó Avendaño.
Estimó que si se lograra concretar el alivio total de la deuda externa de Nicaragua bajo la HIPC, el saldo de la deuda externa podría bajar hasta los 1,900 millones de dólares, es decir el equivalente al 33 por ciento del PIB, lo cual a su juicio sería “un saldo decente”.
SALDO A LA BAJA
El saldo de la deuda externa de Nicaragua se ha reducido considerablemente en los últimos años, especialmente durante la administración del ahora ex presidente Enrique Bolaños, cuando el país alcanzó el punto de culminación de la HIPC, apoyada por los organismos financieros y las naciones ricas.
Por ejemplo, en el 2003 dicho saldo alcanzó el 161 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), bajó al 121 por ciento del PIB en el 2004, al 110 por ciento en el 2006 y al 86 por ciento en el 2006, poco antes de que Bolaños entregara el poder al presidente Ortega.