El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó ayer, desde Washington, que la renegociación de la deuda de los Cenis bancarios realizada en el 2003 y la posterior venta de los activos residuales de los bancos quebrados, permitieron a Nicaragua no sólo conservar la estabilidad macroeconómica, sino también asegurar el perdón de más de 6,000 millones de dólares de deuda externa.
“Esta estrategia permitió que Nicaragua sobreviviera a la tormenta bancaria, fortaleció el sistema financiero, mantuvo la estabilidad macroeconómica y aseguró financiamiento internacional”, declaró David Hawley, Principal Consejero del Departamento de Relaciones Externas del FMI.
Hawley brindó tales declaraciones ayer al ser consultado por LA PRENSA, durante una conferencia de prensa vía internet desde Washington.
El ex ministro de Hacienda y actual candidato liberal a la Alcaldía de Managua, Eduardo Montealegre, está siendo acusado junto a otras 38 personas por la operación de los cenis, que incluye la renegociación que él dirigió.
También refirió que con la operaciòn Nicaragua “aseguró financiamiento internacional” a través de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados y de la Iniciativa Multilateral de Alivio de la Carga de la Deuda (HIPC y MDRI, respectivamente, por su siglas en inglés).
Mediante la HIPC Nicaragua logró en enero del 2004 un perdón de 6,328 millones de dólares, lo cual significó un alivio para el servicio de la deuda externa que cada año el país debía cumplir y programar en el Presupuesto General de la República.
Por ejemplo, antes de ser beneficiada con la HIPC, Nicaragua destinaba más de 200 millones de dólares al año para cumplir con dicho servicio, cifra que ahora asciende a unos 90 millones de dólares al año.
Entretanto, con la MDRI el país obtuvo un alivio adicional de poco más de 1,148 millones de dólares, igualmente en concepto de deuda externa.
Tras ser beneficiada con la HIPC, Nicaragua ha emprendido un proceso de formalización oficial de ese alivio con cada uno de sus acreedores, incluyendo organismos internacionales y países. A la fecha quedarían por formalizar poco más de 1,700 millones de dólares.
PAÍS AL BORDE
Hawley recordó que a inicios de la presente década, es decir entre los años 2000 y 2001, se deterioraron las condiciones financieras de varios bancos que pusieron en peligro la estabilidad del sector financiero y, a su vez, representaron un riesgo serio para la economía nicaragüense.
Entre los bancos que quebraron en el período figuran el Banco Intercontinental (Interbank), el Banco del Café (Bancafé), el Banco Mercantil (Bamer) y el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), debido a lo cual el Gobierno tuvo que emitir los llamados Cenis bancarios, para presentar la estabilidad económica y también asegurar los depósitos del público.
Frente a tal situación de deterioro de las condiciones financieras del país —añadió Hawley— era importante reducir al mínimo tales riesgos y también recuperar la confianza del mercado.
En ese sentido, se emprendieron varias acciones, desde la capitalización de los bancos, hasta la subasta de los activos de los mismos.
Es por ello que, en mayo del 2003, la firma estadounidense First Financial Network, contratada por el Banco Central de Nicaragua (BCN), tras una convocatoria pública, inició una subasta pública de créditos, obras de arte y bienes inmuebles y muebles de los bancos quebrados, logrando ventas por 29.07 millones de dólares.
Posteriormente, en el segundo semestre del 2003, el Gobierno inició una renegociación de la deuda que representaban los Cenis bancarios, ya que en el 2003 tenía que pagar el equivalente a 148.2 millones de dólares y 305.9 millones en el 2004, cuando estaba previsto el vencimiento de tales títulos valores, según un informe del BCN.
Luego de “intensas negociaciones” los bancos de la Producción (Banpro) y de Crédito Centroamericano (Bancentro) aceptaron renegociar los Cenisen su poder; mientras que el Banco de Finanzas (BDF) aceptó renegociar parcialmente.
Al final del proceso en el 2003, el Gobierno bajó las tasas de interés de los Cenis del 14.58 por ciento promedio, al 8.29 por ciento promedio anual.