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Los habitantes de San Benito, en Texas fueron los más perjudicados por las inundaciones que causó el huracán Dolly en la zona. ( LA PRENSA/ AP / Matt Slocum )
Inundaciones en zona fronteriza de México y Texas por paso de “Dolly”
Christopher Sherman
AP
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BROWNSVILLE/ TEXAS .- Luego de azotar una zona fronteriza entre México y Texas, el huracán Dolly perdió fuerza durante la noche y fue degradado a tormenta tropical, pero ahora la principal preocupación de las autoridades de ambos países son los daños provocados por los vientos y las inundaciones.

El tránsito de vehículos aumentaba gradualmente en los caminos locales, cubiertos parcialmente con escombros, mientras las personas salían de sus casas por primera vez en más de 24 horas tras las lluvias torrenciales y las ventiscas.

Después que el ojo del huracán tocó tierra el miércoles en South Padre Island, una localidad turística cerca de la costa de Texas, el meteoro arrancó tejados de casas, inundó caminos y derribó cables de electricidad, pero las aguas del Río Bravo no llegaron a rebasar su cauce ni los diques de la zona, dijeron las autoridades.

El peligro no ha terminado, sin embargo, pues el cableado eléctrico cuelga sobre las calles y el agua cubre varios vecindarios.

El gobernador de Texas, Rick Perry, declaró 14 condados como zonas de desastre y tenía programado recorrer la región afectada por aire y tierra el jueves.

Tony Peña, coordinador de la administración de emergencia del condado de Hidalgo, en Texas, pidió a la población que permanezca en sus hogares, "a menos que sea cuestión de vida o muerte".

El meteoro dejó caer alrededor de unos 30 centímetros (un pie) de lluvia en el sur de Texas y el noreste de México, arrancando los techos de varios edificios con vientos de 160 kilómetros por hora (100 millas).

Esos vientos habían bajado de velocidad a alrededor de la mitad a partir de las 7 de la mañana, y los meteorólogos dijeron que la advertencia por tormenta tropical para la costa de Texas probablemente se cancelaría el jueves.

A las 8 de la mañana, hora de la costa este, el vórtice de la tormenta tropical estaba aproximadamente a 80 kilómetros (50 millas) al sureste de Laredo, Texas, con vientos máximos sostenidos de 80 kilómetros por hora (50 mph).

Los servicios de emergencia empezaban el jueves a evaluar los daños, en tanto rescataban a personas en casas inundadas o dañadas.

El huracán tenía categoría 2 al mediodía del miércoles cuando tocó tierra. La tormenta empapó el sur de Texas y el noreste de México mientras avanzaba en dirección al oeste a unos 11 kph (7 mph) durante la noche.

El Servicio Meteorológico Nacional espera que Dolly se convierta este jueves en depresión tropical y avance al noroeste.

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