WASHINGTON .- El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, afirmó hoy que el presidente nicaragüense, Daniel Ortega, se entromete en los asuntos internos de Colombia, pero evadió comentar la supuesta presencia de líderes de las FARC en el país centroamericano.
"Nosotros no consideramos al presidente Ortega ni mediador ni una persona adecuada para poder intervenir en ningún tipo de proceso colombiano", dijo Santos a los periodistas tras una presentación en el Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, en inglés).
Así respondió a las declaraciones de Ortega para mediar en el proceso de paz colombiano en razón de su afinidad con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Santos no comentó sobre la presunta presencia de seis líderes de las FARC en territorio nicaragüense, que habrían sido llevados allí en un avión procedente de Venezuela, según informó un diario de Managua.
Esa noticia ha aumentado las tensiones entre Colombia y Nicaragua, ya tensas desde que el Gobierno de Ortega aceptó en su territorio a dos mujeres capturadas el 1 de marzo durante un bombardeo colombiano a un campamento de las FARC en suelo ecuatoriano, las cuales fueron reconocidas por la organización rebelde como guerrilleras.
SANTOS AVERIGUARÁ A PRESUNTAS GUERRILLERAS
"Voy a averiguar qué pasó, y cómo sucedió y en qué condiciones y para qué. Sería irresponsable de mi parte dar cualquier tipo de comentarios antes de tener los hechos claros y además con conocimiento de causa de lo que pasó", afirmó Santos.
El ministro de Defensa realiza una visita de tres días a Washington como parte de la campaña de su Gobierno para lograr la aprobación del Tratado de Libre Comercio y más apoyo al Plan Colombia.
Ante el CAP, Santos ofreció algunos pormenores de la exitosa "Operación Jaque" que permitió el rescate de 15 rehenes el pasado 2 de julio, entre ellos tres estadounidenses y la ex candidata presidencial franco-colombiana Ingrid Betancourt.
También pintó un panorama poco promisorio para las FARC, aunque advirtió de que es "alto" el riesgo de que pueda fortalecerse otra vez.
Para Santos, los problemas internos de las FARC, sumados a la ofensiva permanente del Gobierno colombiano, ponen a la guerrilla ante la disyuntiva de negociar o arriesgar una mayor fragmentación o la desbandada entre sus filas.
"Si no aprovechan el momento, la oportunidad, en uno o dos años, no tendrán piezas de negociación porque la ventaja está de nuestro lado", dijo Santos de la guerrilla, que, según sus cuentas, ahora tiene 7.000 miembros.
"Si podemos realmente frenar cualquier cooperación externa, creo que ellos (los rebeldes) no tendrán más alternativa que la negociación", agregó.
Si no aceptan esa vía, continuó, "el otro escenario es que se dividan en diferentes grupos y acaben como lo que quedó de los grupos paramilitares: bandas criminales dedicadas al narcotráfico... simplemente criminales sin ideología".
Santos reiteró el mensaje del Gobierno a la guerrilla para iniciar un contacto directo.
"Tenemos nuestra oferta sobre la mesa... para negociar en serio", subrayó el ministro, quien puso en duda la voluntad política del jefe guerrillero Alfonso Cano para negociar.