Una comisión especial, encabezada por el subdirector de la Policía, comisionado general Horacio Rocha, investiga los hechos violentos acaecidos la mañana de ayer en las instalaciones de la microfinanciera Fundación para el Desarrollo de Nueva Segovia (Fundenuse), en Ocotal, donde un grupo de deudores intentó quemar el local.
Una nota de prensa de la oficina de Relaciones Públicas de esa institución, indica que como resultado de los incidentes violentos, resultaron seis personas lesionadas, cinco de ellas policías y un civil.
Los hechos ocurrieron en el marco del llamado que hizo recientemente el presidente Daniel Ortega a los deudores a manifestarse contra las microfinancieras del norte, en demanda de una rebaja a las tasas de interés.
Pocas horas después de ocurridos los sucesos en el local de la microfinanciera, la jefa policial, primera comisionada Aminta Granera, confirmó que las personas que protestaban amenazaron con incendiar las instalaciones de la entidad.
La jefa policial aseguró que cuando llegaron los cuatro policías que brindarían seguridad a los trabajadores para ingresar al local, los protestantes ya se encontraban “con machetes, palos, bombas molotov, con gasolina, amenazando inclusive con quemar el local”.
“Cuando se acercaron los compañeros, fue atacado un policía, que está herido en el omóplato”, manifestó la funcionaria policial.
Fue el policía herido quien pidió refuerzos, afirmó Granera.
Granera alegó que los uniformados tuvieron que hacer uso de bombas, aunque aclaró que no de balas de goma, para ejecutar el desalojo del local y evitar un mayor daño.
La directora de la Policía sostuvo que los primeros en llegar al sitio fueron cuatro policías quienes cumplían con su deber, pues los trabajadores de la microfinanciera le habían solicitado a la delegación policial que les permitieran hacer valer sus derechos de ingresar y de salir de las instalaciones de la microfinanciera.
Granera insistió en un llamado a la población para evitar estas situaciones de violencia que terminan en hechos trágicos.
“En Nicaragua tenemos todos el derecho constitucional de hacer nuestras protestas, de hacer nuestros reclamos, pero estas protestas no pueden nunca violar el derecho de los demás, ni podemos hacerlo por la fuerza, ni atacando la vida y la seguridad de las personas”, manifestó la jefa policial.
Explicó que la Policía se acercó al local “no exactamente a desalojar” sino para abrir la puerta para que los trabajadores de la microfinanciera pudiesen ingresar y desarrollar sus labores normales, pero fue ahí cuando se registró el problema.
Hasta anoche la jefa policial no había determinado enviar refuerzos a Ocotal.
Las presiones fueron anunciadas tanto contra las sucursales de Fundenuse, Procredit y Fundeser en Jalapa, que llevan ya nueve días cerrado por la presencia de los miembros del Movimiento, como contra las sucursales de Fundenuse y Procredit en Ocotal, debido, según Omar Vílchez ex alcalde de Jalapa, a la intransigencia en las negociaciones.
No obstante, Emigdio Lola, gerente general de Fundenuse, dijo no explicarse qué acuerdos quieren que esa institución financiera cumpla, cuando ya accedieron a la reestructuración de la deuda de 54 clientes productores, que formaban parte de la lista que el mismo Movimiento presentó .
En los hechos de violencia se vieron involucrados unos 30 hombres del Movimiento de Productores y Comerciantes del Norte, que se habían apostado en los alrededores del edificio de la casa matriz de Fundenuse, ubicada en el centro de la ciudad.
Los seguidores del ex alcalde de Jalapa que tiene cuentas pendientes con la Contraloría, y Andrés Castillo un militante sandinista hoy convertido en candidato a alcalde por la ALN, decidieron apostarse desde el lunes por la mañana en las aceras de ese local, impidiendo el ingreso de clientes y empleados al edificio, como una medida de presión para exigir un nuevo intento de negociación para la reestructuración de sus deudas a plazos y al 8 por ciento de interés.
A esa hora ya había fuerzas antidisturbios que recibieron la orden de sus superiores de incrementar las medidas policiales, y en el forcejeo para retomar posiciones, los miembros del Movimiento presentaron resistencia, haciendo uso del combustible que mantenían en pequeños bidones, para prender fuego a las instalaciones de Fundenuse.
El comisionado Héctor Rafael Zelaya, jefe de la Policía Nacional en Nueva Segovia, manifestó que la tarde del lunes se había reunido con los líderes del Movimiento, para manifestarles que habían sido suficientemente tolerantes, pero no observaba ambiente de diálogo ni disposición a respetar el ingreso y salida de los empleados y clientes a las microfinancieras.
Uno de los heridos, grave, es el ciudadano Marcial Antonio Padilla, del sector 10 de Jalapa, de ocupación agricultor, quien fue trasladado de emergencia a Managua.
El coordinador del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), filial Ocotal, Alberto Rosales, dijo que en el Centro de Oftalmología confirmaron que éste perdió el ojo izquierdo, producto de un impacto de bala de goma.
Entre los manifestantes hay otros dos heridos, uno por el roce de una bala de goma en el cuello y otro con un golpe cerca del ojo izquierdo, igual por impacto de una bala de goma.
Otro caso con heridas de gravedad es el policía Glonsi Mayorga, quien recibió un machetazo en la espalda. Otros policías lesionados con objetos contusos son Marlon Arévalo y Daniel Cuevas. La Policía Nacional también reportó dos detenidos, Santos Quintero y Luis López González, de Telpaneca y El Jícaro, respectivamente.
Omar Vílchez González, coordinador del Movimiento de Productores y Comerciantes del Norte, dijo que sólo cumplían al pie de la letra las orientaciones del presidente Daniel Ortega, quien —en su opinión— “en ningún momento ha dado orden de represión a los campesinos”.