La directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, confirmó que en este semestre disminuyeron en un 50 por ciento las incautaciones de droga en el país, es decir sólo alcanzaron las dos toneladas.
Pero la jefa policial estima que uno de los factores es que los narcotraficantes volvieron a la ruta del Atlántico y están alejándose cada vez más de las aguas nacionales.
También se refirió a las críticas que le hacen a esa institución de estar supuestamente infiltrada por el narcotráfico.
Dijo que en el caso ocurrido en Bilwi donde se vieron involucrados oficiales en la fuga de cinco narcos, actuó con energía.
“Y sí quisiera decir que en esos casos y en todos los casos la Policía Nacional ha actuado con energía y ha sido firme y dura, no nos ha temblado la mano, ni nos va a temblar jamás para firmar una baja deshonrosa cuando creamos que un compañero o una compañera la merece, y también hemos pasado a los tribunales de justicia a aquellos compañeros o compañeras que consideremos tienen responsabilidades penales para que respondan ante la ley”, sostuvo Granera.
Además dijo que el pueblo de Nicaragua debe saber que tanto el Ejército como la Policía que tiene Nicaragua “es un tesoro, es un lujo, es un tesoro que debemos cuidarlo y protegerlo”.
Dijo que ambas instituciones realizan a través de las respectivas inspectorías generales, trabajos de contrainteligencia, de prevención y educación para fortalecer los valores y la mística de sus miembros.
La Policía ha detectado que este año el narcotráfico está utilizando vehículos livianos y con muy pocas cantidades de droga, además están retomando la ruta del Atlántico y lo están haciendo a más de 150 millas náuticas de las costas nicaragüenses.
“El narcotráfico está pensando muy detenidamente utilizar el territorio de Nicaragua para el tráfico y están usando rutas que vienen más directo del sur a Honduras o hacia arriba en aguas internacionales por los golpes que les dimos”, dijo Granera.
MAL AÑO PARA NARCOS
La semana pasada la jefa policial participó en una reunión en Estambul, donde asistieron los 123 jefes de Policía y Antinarcóticos de todo el mundo, con representantes de la DEA, donde discutieron la situación del narcotráfico, evaluando el trabajo “y llegamos a la conclusión de que el 2007 fue un año malo, muy malo (para el narcotráfico), porque no sólo fueron golpeados duramente en Nicaragua, también se les golpeó duramente en Colombia y México, se les atenazó al corredor y en el centro del abastecimiento Nicaragua se les desarticuló su base”.