Dolly se convirtió ayer en huracán y se dirigía a la frontera Estados Unidos-México, al poblado Valle del Río Grande, donde las autoridades temen que las fuertes lluvias causen inundaciones masivas y ruptura de diques.
Dolly pasó de ser tormenta tropical a huracán ayer en la tarde, con vientos sostenidos cercanos a 120 kilómetros por hora, y se espera que se fortalezca un poco más dentro de la misma categoría uno antes de tocar tierra.
Los residentes cercanos a la frontera de México y Texas reforzaban sus ventanas y compraban gasolina y linternas a medida que Dolly se acercaba ayer.
Por su parte, el gobernador del estado mexicano de Tamaulipas, Eugenio Hernández, dijo que 23,000 personas serían llevadas a albergues en las ciudades de Matamoros, Soto La Marina y San Fernando.
Se esperaba que el vórtice de Dolly tocara tierra la madrugada de hoy con vientos fuertes y que arroje lluvias de hasta 38 centímetros (15 pulgadas). También se cree que el meteoro traiga inundaciones costeras de entre 1.20 y 1.80 metros (de cuatro a seis pies) sobre los niveles normales de la pleamar.
En Tamaulipas, Hernández le pidió al Gobierno Federal que declare zona de emergencia a por lo menos 17 municipios del estado, a fin de liberar fondos suficientes para los planes de contingencia en las localidades y ayudar así a los afectados.
El secretario de Gobernación de México, Juan Camilo Mouriño, aseguró que se dispondrá de quirófanos móviles para darle ayuda médica a los heridos potenciales y que la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ya aplicó un plan de prevención de emergencias.