Una osamenta encontrada por la Policía Nacional de Chichigalpa hace suponer que en más de dos oportunidades un sector urbano de Chichigalpa consumió carne de caballo, mezclada con la de res.
Así lo informó el subcomisionado Fernando Navarro, jefe de la Policía de Chichigalpa, quien dijo que se han reportado ocho animales desaparecidos en el sector de Los Ébanos, jurisdicción de ese municipio, y que fue encontrada osamenta de ganado vacuno, junto a las de los caballos.
“En julio se encontraron huesos de una vaca y dos caballos en los cañales y esta carne se comercializó en la ciudad”, dijo Navarro.
Precisó que desde marzo y abril se sigue el caso de una camioneta y un taxi que trasladan carne hacia dos puntos de la ciudad.
PÉRDIDAS PARA GANADEROS
Navarro dijo que el ganadero Felipe Antonio Álvarez Dávila, de 44 años, originario de la comarca Sirama Norte, denunció la pérdida de dos semovientes.
Producto de las investigaciones se ocupó una vaca, que se encuentra en el rastro municipal de esta localidad, pero no se establece a quién pertenece porque el fierro está borroso.
EN SOMOTILLO
El parte policial de ayer revela que en el municipio de Somotillo, en el sector del puente El Gallo, fueron detenidos por una patrulla de infantería, los ciudadanos Dimas de Jesús, de 29 años; Oscar Virgilio, de 32, los dos de apellidos Cruz Beltrán, y Jayner Samuel Cruz Espinoza, de 18.
Estas personas trasladaban 12 terneros con diferentes colores y fierros y ninguno de ellos presentó documentación legal del lote de ganado, que dijeron habían comprado lícitamente en el municipio vecino.
La Policía asegura que durante el semestre se han reportado más de 18 casos de abigeato en el departamento de Chinandega.
RARAS DESAPARICIONES
Por otro lado, la falsificación de cartas de ventas de ganado ha surgido como una nueva modalidad delictiva entre los abigeos de Nueva Guinea, según denuncia de Denis Aguilar Bermúdez, secretario municipal del Comité de Prevención del Delito de abigeato.
Al falsificar las cartas de ventas, que son extendidas por las alcaldías, los desconocidos pretenden “legalizar” el ganado robado.