Diez días más tendrá que esperar una niña de nacionalidad salvadoreña, que se encuentra con estatus de ilegal en Chinandega, lugar al que llegó supuestamente porque su madre biológica la regaló en Santa Tecla, El Salvador.
Flor de María Noguera, juez Local Único de Chichigalpa, declaró a LA PRENSA que el 30 de julio próximo continuará el juicio oral y público que se sigue a la nicaragüense Juana Natividad Bordas Reyes, de 31 años, por el cargo de sustracción de menores.
La acusada, originaria de la comunidad Santa Matilde, ubicada entre los municipios de Chichigalpa y Chinandega, tuvo que viajar a El Salvador para trabajar, y por razones del destino se encontró con la madre biológica de la menor, quien supuestamente se la regaló.
PARA JUICIO
La judicial relató que se hizo la audiencia preliminar e inicial a solicitud del Ministerio Público y que había suficiente mérito para remitir la causa a juicio, que se abrió el 18 de julio y continuará el 30.
SUPUESTO MALTRATO
En declaración anticipada, solicitada por la Fiscalía, la pequeña reveló el maltrato que hacía en su contra Bordas y fue el móvil por el cual algunos vecinos denunciaron el caso en la delegación del Ministerio de la Familia (Mifamilia).
El comisionado mayor Marvin Castro, jefe de Policía en Chinandega, indicó que “puse al frente de la investigación a dos oficiales, los cuales dan seguimiento al caso, para descartar cualquier vínculo con delitos tales como la trata de personas, rapto y delitos conexos”.
De acuerdo a lo que se afirma en el testimonio de la niña en el expediente, Bordas trajo a la pequeña desde El Salvador, “cruzando ríos” y estando en Santa Matilde “lavaba, planchaba y aseaba la vivienda de doña Juanita”.
CONSULADO PIDE REPATRIACIÓN
La niña cursaba el tercer grado de primaria en un centro escolar de Santa Tecla.
El Consulado de El Salvador pidió oficialmente a la judicial, la repatriación inmediata de la pequeña, pero aún se desconoce la decisión de la juez.