Chiripazos del dial
Cindy Regidor
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OTROS CHIRIPAZOS

1. La Mayonesa, de Chocolate 2. El Gato Volador, de El Chombo 3. Mambo Nº 5, de Lou Bega 4. La Lambada, de Kaoma 5. Chúntaro Style, de El Gran Silencio 6. El Baile del Gorila, de Melody 7. Ice Ice Baby, de Vanilla Ice 8. Bitter Sweet Symphony, de The Verve 9. Mi Historia Entre tus Dedos, de Gianluca Grignani 10. Laura, de Nek

La suerte y el destino quiso que ellos tuvieran cinco segundos de fama. Ritmos pegajosos y letras poco ingeniosas, una vez fueron las canciones más escuchadas del momento. Después de su instante de gloria, ya nadie se acuerda de sus intérpretes. Éxitos fugaces, ¿los recuerda?

Yo sólo quiero pegar en la radio, para ganar mi primer millón... dice la canción. No todos lo logran, pero ellos sí. Pegaron en la radio, se ganaron sus pesitos y la fama les llegó como por arte de magia. Pero así como les llegó la suerte, parece que también les abandonó. ¿Ha oído usted el término one hit wonder? En español, la traducción literal sería “maravilla de un éxito”, ese tema musical que llevó a la fama a sus intérpretes para después ser olvidados por el mismo público que una vez les hizo grandes. Después de sus cinco minutos de fama pudo haber pasado dos cosas: volvieron a ser simples estrellas locales, o simplemente se les acabó el talento.

¿QUÉ LES PASÓ?

Ésta es la historia de un grupo de rock alterno que quiso ser glorioso, por un momento pareció haberlo logrado, pero al final todo fue un sueño del que sus integrantes tuvieron que despertar.

Eran los años noventa y el rock alterno de Nirvana estaba en la cima, cuando apareció en escena el grupo 4 Non Blondes. Formado por cuatro mujeres de San Francisco, California, el grupo se dio a conocer con la canción What’s Up? en 1993.

Vendieron ocho millones de copias del único álbum que lograron grabar en estudio. Parece que el súbito ascenso a la fama no les hizo nada bien a sus integrantes, pues terminaron separándose al poco tiempo.

CANCIÓN LACRIMÓGENA

Si encendía la radio, ahí estaba sonando, si cambiaba de estación radial, volvía a los cinco minutos. En el año 2000, apareció el tema A Puro Dolor, de los puertorriqueños que formaban el grupo Son by Four. Una bomba lacrimógena parecía haber estallado en las estaciones radiales. Con una letra bastante cursi y corta pulsos, el grupo logró posicionarse en los primeros lugares de los conteos musicales de popularidad.

Fue tanto su éxito, que hasta hicieron versiones en salsa y en inglés. Sin embargo, eso no fue suficiente para que el grupo se quedara en el gusto del público.

LOS TRABALENGUAS PEGAN

Las Ketchup lo hicieron. Tres españolas: una rubia, una pelirroja y una morena bailaban ridículamente mientras pronunciaban un trabalenguas que algunos tacharon de diabólico. Y lograron que todo el mundo bailara y cantara Aserejé.

En 2002, la canción fue número uno en toda Europa y ganó dos premios Billboard. ¿Y después, usted sabe qué pasó con ellas?

Y desde Honduras, también llegó otro trabalenguas. En 1991, todo mundo cantó y bailó watanegui consup, iupipati iupipati, wuli wani wanaga.

La Sopa de Caracol, de Banda Blanca, se la tomó todo el mundo. Uno de los grandes éxitos bailables de esos tiempos. Y muy de vez en cuando, en alguna fiesta, revive aquel particular sonido de punta hondureña.

SIGUEN LOS PASOS RIDÍCULOS

¿Y quién no se acuerda de La Macarena? Esta canción sencillamente arrasó. Con 10 millones de copias vendidas en todo el mundo, fue himno oficial de la pasada campaña electoral de Bill Clinton y durante 14 semanas se mantuvo en el puesto número uno de la lista de Billboard. Semejante hazaña la logró el dúo español Los del Río, que puso al mundo entero a imitar sus extraños y torpes pasos de baile.

LINDA MUJER

Valentino, cantante costarricense, se hizo famoso con un refrito de la famosa canción ochentera Lady in Red, interpretada por Chris de Burgh. El intérprete tuvo su momento de fama con la versión en español, llamada Linda Mujer. Algunas emisoras radiales de perfil romántico aún suenan el nostálgico tema.

Y ENTRE LOS NICAS...

A Fuego Lento se volvió cenizas. El grupo nicaragüense Stop, cuya vocalista fue la cantante Cecilia Ferrer, alcanzó éxito nacional con esta canción, original de la española Rosana Arbelo. Sonaron, sonaron y sonaron en las radios. Después de este tema, ya nadie supo de ellos.

Hay unas que llegan al alma, que te hacen mover las palmas, otras que llegan al corazón. Hay unas que se necesitan y otras que nunca se olvidan... así dice otra canción. Estas canciones no se olvidaron, pero sus intérpretes no lograron ser recordados en la historia.

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