Apoyada sobre la puerta principal del Centro de Pagos de la sucursal norte del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), permaneció durante varias horas Candelaria Guevara García, de 80 años, quien ayer madrugó y viajó desde el barrio Oscar Turcios, para cobrar su pensión.
Sin embargo, los 850 córdobas que mensualmente recibe por sus años de trabajo no le fueron entregados, al igual que a otros 500 jubilados que ayer se presentaron a dicha sucursal ubicada por la Rotonda de la Centroamérica, donde ni siquiera había un aire acondicionado que evitara las “subidas” de presión y desmayos.
En sus manos, Candelaria portaba un pedazo de papel que la ubicaba como la número dos de una fila de alrededor de 180 pensionados que lograron agarrar números para recibir su pago. No obstante, eran unos 300 los que se encontraban en el patio de la sucursal del INSS, en espera de que las puertas se abrieran
“No avisaron. Habían dicho que hoy iban a pagar porque ayer (domingo) era 20 del mes”, dijo Candelaria, mientras recibía asistencia médica.
De acuerdo al calendario de pago del INSS, los 15 de cada mes, decenas de jubilados reciben su cheque vía correo, mientras que el resto se paga los 20 del mes en bancos y en centros de pago establecidos por esa institución. A partir de esa fecha tienen 10 días para reclamar su pago.
Aunque durante el primer día de pago de este mes pocos lograron regresar a sus casas con dinero.
Candelaria no estuvo dentro de ese grupo, como tampoco la decena de jubilados que desde afuera de la oficina del Centro de Pago, en la sucursal del INSS, observaban a un “rosadito” Daniel Ortega empuñar en alto su mano izquierda desde un póster que recita “Poder Ciudadano, Nicaragua gana con vos”.
“Salen diciendo que no hay dinero para pagarnos y que hasta mañana vengamos. Claro que no hay, porque lo gastaron el 19 de julio. Ahí no hizo falta dinero para derrochar, hasta a (Hugo) Chávez se trajeron. Y ahora Daniel (Ortega) está comiendo tranquilo, y nosotros qué...”, se quejó Carlos Lezama ante Rafael Antonio Portobanco Flores, gerente de la sucursal norte del INSS, y quien no pudo informar a los quejosos lo que ocurrió.
Portobanco también se negó a ofrecer una versión oficial a los medios de comunicación presentes, del porqué no se hizo efectivo el pago de las pensiones.
El funcionario llamó a Martha Rosales, divulgadora del INSS, quien se presentó al lugar, pero tampoco se dirigió a los medios de comunicación, pues aparentemente estaba desinformada sobre lo que ocurría.
MUERTOS DEL CALOR
En dicho Centro de Pagos del INSS, los 500 los jubilados que reclamaban el pago de sus pensiones, llegaron desde diferentes bancos, donde generalmente se pagaban hasta que personal del INSS llegó a llamarlos para decirles que les pagarían en las nuevas oficinas.
“Desde las cinco de la mañana estábamos en el Banpro de la Centroamérica, y salieron diciendo que iban a pagar acá en las nuevas oficinas. Venimos y hay un montón de gente. Hicimos fila y cuando llegamos a la caja nos salieron diciendo que no, que van a pagar hasta mañana”, reclamó Rosalinda Pavón, otra de las afectadas.
Pavón fue una de las pocas personas que logró entrar a las oficinas donde los presentes se encontraban “bañados de sudor” ante la falta de aire acondicionado.
Según Lesbia Cano, subdirectora del Centro de Pagos, “los aires centrales están en mal estado”, pero su oficina estaba fresca.
PIDEN RESPETO
Tras el incidente, dirigentes de diversas asociaciones representantes de jubilados exigieron al Gobierno, respeto a sus derechos y a las fechas establecidas para el pago de pensiones.
Donald Castillo, presidente de la Asociación de Jubilados de Managua, calificó de “incorrecto” lo ocurrido.
“Cómo van a pasarlo (el pago) hasta el 22 ó 23, eso no es correcto porque con la miseria de pensión que tenemos, ya para esta fecha, ya lo debemos, y en las pulperías ya no le quieren fiar a uno. Nosotros vamos a exigir que se respeten las fechas”, dijo Castillo, quien coincide con Pedro Ruiz Martínez, representantes de la Asociación de Jubilados y Pensionados de Nicaragua (Ajupenic), donde también se registró el mismo incidente.
En Jinotepe los jubilados sufrieron las mismas penurias que en Managua, ya que el INSS no envió los cheques a tiempo.
A los que tuvieron la paciencia de esperar hasta las tres de la tarde, les pagaron en la sucursal del Banpro.