Tres semanas después de que se eligió a dos nuevos magistrados y se reeligió a otros seis, la Corte Suprema de Justicia (CSJ) continúa paralizada, debido a “posiciones encontradas” entre magistrados sandinistas y liberales.
Los liberales quieren nombrar al recién electo magistrado Antonio Alemán dentro del Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial, y al magistrado Sergio Cuarezma Terán como presidente de la Sala de lo Civil, pero los sandinistas alegan que el magistrado Edgard Navas debe quedar dentro del Consejo y que el magistrado Iván Escobar Fornos, por ser de más antigüedad que Cuarezma, debe ocupar la presidencia de la Sala Civil.
Según el magistrado Francisco Rosales, “los magistrados liberales están en huelga” porque no han logrado nombrar a Alemán ni a Cuarezma.
DESDE JUNIO POCO TRABAJO
Desde inicios de junio pasado no trabajan con normalidad las cuatro Salas que conforman la Corte: Penal, Constitucional, Civil y de lo Contencioso Administrativo, así como el Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial, primero porque se avecinaba la elección de nuevos magistrados y ahora porque no se han reorganizado las salas.
Con la salida de los ex magistrados liberales Ramón Chavarría, que era presidente de la Sala Civil, y Nubia Ortega de Robleto, fueron electos en su lugar sus correligionarios Antonio Alemán y Gabriel Rivera.
LAS DISCREPANCIAS
Según el presidente de la Corte, el magistrado liberal Manuel Martínez, los liberales tienen derecho, conforme a un acuerdo con sus colegas sandinistas, a reorganizar la presidencia de la Corte y las salas de lo Civil y de lo Contencioso Administrativo, así como los dos puestos dentro del Consejo Administrativo que les corresponden.
“Nosotros ponemos a quien queremos y quitamos al que está”, dijo la semana pasada Martínez.
Pero el magistrado Francisco Rosales dijo ayer que el pasado 13 de junio se firmó un acuerdo, en el que se ratificó a todas las autoridades por un período más.
Lo cual significa, de acuerdo con Rosales, que el magistrado Edgard Navas, que recientemente fue reelecto por la Asamblea Nacional, deberá seguir por un año más dentro del Consejo, y los liberales no podrían nombrar en su lugar a Alemán.
En el caso de la Sala de lo Civil, Rosales indicó que, por ser el magistrado Cuarezma más nuevo dentro de la Corte que el magistrado Iván Escobar Fornos, le correspondería a este último presidirla por tener más antigüedad dentro de la Corte.
El magistrado Cuarezma alegó la semana pasada que el trasfondo, por el cual los magistrados sandinistas se oponen a su nombramiento como presidente de la Sala Civil, tiene que ver con asuntos políticos y otros intereses.
“Este tema pone de relieve otros importantes que no salen a luz, pero que giran en torno a la lucha por desmantelar el status quo que el poder político ha hecho en la Sala. No olvidemos que esta Sala tiene que ver con la seguridad jurídica de las inversiones y la estabilidad de la propiedad, y en ella hay mucha tensión e intereses políticos y económicos en juego”, sostuvo Cuarezma.
ANTE OPINIÓN PÚBLICA, NO
La magistrada sandinista Juana Méndez, al ser consultada sobre el caso, dijo que efectivamente “hay algunas posiciones (encontradas)”, pero que deben ser resueltas en Corte Plena, no ante la opinión pública porque no lo considera necesario.
El magistrado Rosales señaló que para hoy martes debe haber Corte Plena, pero hasta ayer por la tarde todavía el presidente de la Corte no había convocado para la misma.
El presidente de la Corte, Manuel Martínez, ayer se encontraba de subsidio.
Mientras que el vicepresidente, Rafael Solís, debió ausentarse de la Corte desde la semana pasada, debido a que necesitaba realizarse chequeos médicos.