El barril de petróleo de Texas se encareció ayer más de dos dólares y se sitúa de nuevo por encima de 131 dólares en Nueva York, entre expectativas de que la tormenta tropical Dolly se convierta en huracán en las próximas horas.
Al finalizar la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en agosto añadían 2.16 dólares o un 1.7 por ciento al valor del viernes y quedaban a 131.04 dólares el barril (159 litros).
El valor de este tipo de crudo había descendido en las cuatro sesiones anteriores y acumuló un retroceso de 16.2 dólares o un 11 por ciento en la semana pasada, después de haber tocado el lunes un máximo histórico de 147.27 dólares/barril.
Los contratos de gasolina para entrega en agosto finalizaron la sesión a 3.2171 dólares el galón (3.78 litros), después de añadir cuatro centavos al precio anterior.
El gasóleo para entrega en ese mes registró un alza similar y terminó a 3.7479 dólares/galón.
Los contratos de gas natural para agosto quedaron en 10.51 dólares por mil pies cúbicos, después de restar seis centavos al precio del viernes.
El Servicio Nacional de Meteorología emitió ayer un aviso de huracán para una parte de la costa del Estado de Texas, en previsión de que la tormenta tropical Dolly gane intensidad en las próximas horas. Esto podría aumentar la incertidumbre de los precios del crudo.
Una tormenta tropical se transforma en huracán de categoría uno cuando sus vientos máximos alcanzan los 119 kilómetros por hora.