La Unión Europea informó ayer lunes que está dispuesta a reducir las tarifas agrícolas en un 60 por ciento como parte de un nuevo pacto global de comercio. Se trata de las reducciones más grandes ofrecidas hasta ahora por la UE.
El comisionado de Comercio de la UE, Peter Mandelson, agregó sin embargo que la oferta no es un regalo, sino que depende de que economías emergentes como las de Brasil, India y China respondan mejorando sus ofertas sobre la reducción de tarifas industriales para dar a los fabricantes europeos más acceso a sus mercados.
“Si no hacemos la misma clase de esfuerzos, no llegaremos al fin tal como necesitamos hacerlo esta semana”, dijo Mandelson a periodistas en la Organización Mundial de Comercio.
Agregó que la oferta de la UE busca impulsar la reanudación de las negociaciones sobre un nuevo pacto global de comercio. La UE, constituida por 27 países, había propuesto previamente reducir las tarifas en un 54 por ciento.
Los negociadores tienen como propósito concretar un acuerdo para liberalizar la agricultura y la manufactura de productos en el curso de esta semana.
La intención es que los 153 miembros de la OMC concreten un acuerdo para reducir tarifas y subsidios antes de concluir 2008. Las negociaciones se prolongan desde hace siete años y muchos observadores dudan que se concrete un convenio.
“Hemos decidido ofrecer a las negociaciones de esta semana un vigoroso impulso acrecentando el corte promedio de nuestras tarifas agrícolas”, dijo Mandelson.
Algunos observadores han indicado que el marco de las negociaciones refleja el mundo de 2001, sin concentrarse en problemas nuevos y graves, como los altos precios del crudo o las tarifas de biocombustibles.
La ronda había sido considerada una gran esperanza para los países en vías de desarrollo desde su inicio en Doha, la capital de Qatar, en el 2001.
Los primeros cálculos indicaban que un acuerdo podría acrecentar la riqueza global en cientos de miles de millones de dólares al año, y que los países pobres resultarían beneficiados, pero los expertos dicen ahora que lo máximo a que se puede aspirar es un pacto diluido.
CONCESIONES EN LÍMITE
Los países de la UE, entre ellos España, advirtieron ayer que han llegado al límite en sus concesiones en agricultura y han rechazado presentar una oferta que las aumente, dentro de las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para liberalizar los intercambios mundiales.
Un grupo mayoritario de países dejó claro que la UE no puede ir “más lejos” de lo que ya ha ofrecido hasta ahora para abrir sus mercados agrícolas, según declaró a Efe el secretario de Estado español del Medio Rural, Josep Puxeu.
Una treintena de socios de la OMC se reúnen desde ayer para tratar de salvar la bloqueada Ronda de Doha, iniciada en 2001 en la capital qatarí con el objetivo de profundizar en la liberalización de los intercambios mundiales.
“Ir más lejos de lo que se ha ido hasta ahora (en concesiones agrícolas) nos pondría en una situación muy complicada”, ha subrayado el secretario español del Medio Rural.
Los países comunitarios han advertido al jefe negociador de la UE ante la OMC, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, que “hay líneas rojas” que no puede traspasar, según ha subrayado Puxeu.
En estas discusiones, los países emergentes piden a la UE que haga más concesiones en el sector agrícola, mientras que la Unión reclama a los países en desarrollo que abran sus mercados industriales.
Según Puxeu, la UE está inquieta por cuestiones como las demandas del grupo de Cairns —países exportadores agrícolas que piden apertura de mercados y reducción de subsidios— y la parte relacionada con los “productos tropicales” (la lista de aquellos que deben someterse a una liberalización mayor y más rápida).
Además, otra “preocupación importante”, según el secretario del Medio Rural español, es consolidar dentro de la OMC el sistema de pagos y prever que en 2013 la Política Agrícola Común (PAC) necesita algún cambio y existe la “seguridad jurídica suficiente” para hacerlo.
En estas discusiones, ha añadido Puxeu, “existen cuestiones técnicas y políticas de mucho calado, se trata de la defensa de un modelo de la PAC y de los esfuerzos que la UE ha hecho hasta ahora”.
Entre ellos, el secretario del Medio Rural ha hablado de la reestructuración en las fábricas azucareras, en la reducción de superficie de cultivo del algodón o en la eliminación de las restituciones (ayudas a la exportación).
“Hasta donde hemos llegado hasta ahora (en agricultura) lo hemos compensado con la reforma agrícola de 2003” y con medidas para hacer competitivo el sector agrícola, pero “ir más lejos sería complicado”, ha subrayado.
Los ministros de Comercio y de Agricultura de los Veintisiete, han resaltado, en un Consejo celebrado ayer, que “no hay una nueva oferta europea, ni aceptarán una propuesta que suponga más concesiones”, según la secretaria de Estado de Comercio Exterior de Francia (país que preside la UE), Anne-Marie Idrac.
Idrac respondió así, en rueda de prensa, al anuncio del comisario Mandelson, quien ha afirmado que está dispuesto a ofrecer una reducción media del 60 por ciento en los aranceles a la importación de productos agrícolas, dentro de las negociaciones de la Ronda de Doha para la liberalización comercial.
Según la titular francesa, la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, explicó en el Consejo de la UE que esta cifra es un nuevo cálculo del 54 por ciento medio en recorte de aranceles que los europeos habían ofrecido hasta ahora.
Respecto a los intereses comunitarios, Idrac ha recortado la liberalización en el comercio de bienes industriales y otro elemento de negociación, una cláusula que impida exenciones para “sectores completos”, lo que podría perjudicar a la industria europea del automóvil.