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Mujeres con capacidades diferentes, que elaboran piñatas en un taller autosostenible que funciona en Chinandega, niegan recibir donaciones de la Fundación El Árbol. (LA PRENSA/C. MUNGUÍA)
Alertan a donantes
Organización Fuente Verde asegura que no tiene nada que ver con Fundación El Árbol
Supuestamente solicitan ayuda para proyectos, pero plata no llega
Carol Munguía
CORRESPONSAL/CHINANDEGA
departamentos@laprensa.com.ni
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Lo impreciso

La página web de la ciudadana holandesa Saskia Van Vuuren afirma que Fuente Verde, con su bosque agroforestal, en la finca Banderas, en la comunidad de La Bolsa, trabaja con donaciones de la fundación El Árbol y una tienda de segunda mano, pero según Fuente Verde, son datos inexactos e inexistentes.

En la página web la organización El Árbol apoya al grupo de mujeres discapacitadas de Chinandega, afirmando que éstas necesitan madera del taller Los Laureles, para hacer artesanías, cuando en realidad lo que elaboran son piñatas para niños.

Otro dato curioso es que entre los veinte patrocinadores o socios de El Árbol, precisamente el número 12 es la Alcaldía de Chinandega, cuyo alcalde sandinista Julio Velásquez niega que tenga alianza con Fundación El Árbol.

Otro dato es que Bárbara Engels es voluntaria de Fundación El Árbol, cuando esta cooperante alemana murió hace tres años, según organismos locales.

¿Madera para qué?

“Ella (Saskia Van Vuuren) colaboró hace como cuatro años, pero nosotras nos dedicamos a trabajar en la elaboración de piñatas, ¿para qué podríamos querer trozos de madera?”, se preguntó Felicita Lacayo, responsable del taller de Mujeres Discapacitadas de Chinandega, quien se mostró preocupada porque ignoraba que la holandesa pedía fondos para la organización.

Los representantes de la organización ambientalista Fuente Verde y de Mujeres con Capacidades Diferentes de Chinandega alertaron a la comunidad nicaragüense e internacional, luego de que se enteraron que eran beneficiarios de unos fondos colectados en Europa por una mujer de nacionalidad holandesa, con la que aseguran no tienen nada que ver.

Saskia Van Vuuren, quien perteneciera a la junta directiva de una organización ecologista, mantiene en su página web El Árbol información acerca de proyectos agroforestales que generan empleos para mujeres contratistas y trabajadoras, en Chinandega, en la que refiere que en Holanda y Alemania hay más de 25 voluntarios y donantes en proyectos sociales.

Refiere la página que el contacto en Chinandega es fuente@ibw.com.ni y el teléfono convencional es 341 1883, los cuales según constatamos se encuentran suspendidos por falta de pago.

NO ESTÁ MÁS EN MUCOMU

Claudia Chavarría, es ex miembro de Mujeres Construyen para Mujeres (Mucomu), y en 1995 fue presidenta del grupo hasta el 2006.

La ebanista, al hablar para LA PRENSA, dijo que renunció por diferencias, pero pensó que la escuela continuaría capacitando a mujeres en trabajos no tradicionales, siendo su aliado Fuente Verde.

En ese entonces Mucomu no podía entregar el taller a Fuente Verde y un abogado sugirió hacer el traspaso a Saskia Van Vuuren y que ella lo entregara a Fuente Verde, según Chavarría, quien explica que ella (Saskia) no lo hizo porque se quedó con el bien.

“Renuncié a Mucomu, pero en la web dice que trabajo allí y que también están otras alumnas, pero eso no es cierto, como tampoco es cierto todo lo de más, como la ayuda a las líderes discapacitadas”, dijo Chavarría, quien sostiene que la cooperante (Saskia) desea adueñarse de todo y darse la gran vida en Nicaragua.

CONTRADICCIONES

LA PRENSA intentó comunicarse desde el jueves con Saskia Van Vuuren, pero se nos informó que salió para el extranjero.

Según Rigoberto García, presidente de Fuente Verde, Saskia Van Vuuren dejó de pertenecer a la organización desde el 2007, fecha en la cual ella fue interpelada porque de los fondos de cooperantes holandeses se pagaba el alquiler de la casa donde vivía, pagaba teléfono y combustible, más un sueldo en dólares.

NINGÚN VÍNCULO

García dijo que se buscan fondos para fortalecer el proyecto agroforestal, pero no tiene nada que ver con la nueva organización El Árbol, por lo que rechaza alguna vinculación de esa organización con Fuente Verde, que es el organismo que es dueño en dominio y posesión de un bosque, en la finca Banderas, ubicada a 17 kilómetros de Chinandega.

Lo que sí conocen en Fuente Verde es que esta dama holandesa entabló cuatro juicios promovidos en la Sala Civil, entre los cuales se menciona a uno por cancelación de la personería jurídica de Fuente Verde, un segundo por daños y perjuicios contra ella, un tercero en el ámbito laboral, en donde la cooperante exige el pago de su sueldo desde que no la dejan entrar a la oficina y además reintegro (hasta por un monto de cien mil dólares) y un último por nulidad de actos y actas, porque la actual junta directiva la expulsó de la directiva.

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