publicidad
Managua
07:44 am
21.07.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Nacionales
A Dora Amelia Bermúdez únicamente le queda ver una fotografía de su hijo, quien murió asesinado. ( LA PRENSA/ G. FLORES )
Progenitora aún cree en la justicia
Elízabeth Romero
nacionales@laprensa.com.ni
publicidad

Tras dos años, tres meses y 21 días del asesinato atroz en contra de Marvin René Cuadra Bermúdez, de 45 años, su madre Dora Amelia Bermúdez aún espera que se haga justicia.

El proceso se ha pospuesto en varias ocasiones, y alargado por argucias legales. La progenitora de la víctima espera que por fin mañana se desarrolle el juicio y que los sospechosos sean declarados culpables y posteriormente se les dicte la pena máxima.

La noticia sobre el asesinato de Cuadra Bermúdez surge el mismo día en que se conoce el hallazgo del cuerpo del asesinado Jerónimo Polanco, y mientras en ese caso los responsables están sentenciados, la progenitora de Cuadra señala que ella aún espera se le haga justicia.

El cuerpo de Cuadra fue encontrado en un cauce de la colonia 14 de Septiembre, detrás del Hospital La Mascota. Fue hallado semidesnudo y con señales de haber sido torturado.

Los sospechosos en ese caso son los hermanos Donald Adrián, José Ramón y Jorge Francisco Díaz Vanegas, junto a José Adrián Díaz Orozco, primo de éstos, de quienes se menciona forman la banda “Los Chancuecos”. A la fecha sólo José Francisco está detenido en La Modelo, lo que preocupa a Bermúdez. A los otros dos les dieron arresto domiciliar y hay un prófugo que incluso, nueve meses después del asesinato se incorporó a una base militar, de donde huyó, según Bermúdez, por la negligencia del jefe a cargo.

Ahora el hijo del fallecido, quien reconoció el cuerpo de su padre en el lugar del hallazgo, ya ha recibido amenazas de parte de los sospechosos, denunció Bermúdez.

“Al chavalo lo mandan a sentenciar... que lo van a hacer picadillo”, dijo Bermúdez, quien comenta que al sufrimiento de la pérdida de su hijo ha tenido que enfrentar el burocratismo del sistema.

El nieto de Bermúdez ingresó a la misma unidad militar donde se encontraba Donald Adrián Díaz Vanegas, uno de los sospechosos, cuya orden de captura original extrañamente nunca fue enviada a la Policía. Bermúdez dice que su nieto advirtió al jefe de la unidad sobre la presencia del sospechoso de haber asesinado a su padre, pero éste le pidió pruebas; cuando se las llevaron, ya el jefe de la unidad había mandado al sospechoso a una misión, de donde se fugó.

OCURRENCIA DEL CRIMEN

El 29 de marzo del 2006, Cuadra no llegó a su casa, ese día se dirigía a la casa de su madre en la colonia 14 de Septiembre, cuando fue sorprendido por los sospechosos, que habitaban cerca del cauce.

Bermúdez dice que los asaltantes, para que no se corriera su hijo lo golpearon a tubazos, lo arrastraron a “su guarida”, a eso de las 9:00 p.m. Según estiman, lo pasaron torturando toda la noche, “lo degollaron, le hicieron tantas cosas, seguro él se les opuso. De él no apareció nada”.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda