Diez días después de ocurrido el robo a una sucursal de la Financiera Nicaragüense de Desarrollo (Findesa), y pese a que desde la semana pasada se presumía que la Policía tenía resuelto el hecho, aparentemente las autoridades han tenido “un pegón”, para el esclarecimiento del caso: el descubrimiento del millonario botín.
Pese a que la Policía tiene identificados a la mayoría de los participantes en el atraco, no ha logrado capturar a uno de ellos, aparentemente uno de quienes planificaron el robo.
Fuentes policiales aseguran que aún no han podido dar con el paradero de uno de los involucrados en el robo y quien les podría llevar al paradero de los más de nueve millones de córdobas, en moneda nacional y extranjera, que se llevaron de Findesa.
Hasta ahora, los montos de los robos a una institución financiera no habían superado el millón de córdobas, por lo menos en los últimos 16 años.
En la edición de LA PRENSA del 17 de octubre del 2003, la Policía confirma que según sus archivos entre 1992 y 2003 se habían perpetrado en contra de instituciones financieras en el país, 33 hechos delictivos, que en ese período dejaron a los delincuentes un botín de más de 29 millones de córdobas y más de 347 mil dólares.
Hasta esa fecha, de los 33 delitos registrados contra los bancos, el 66 por ciento había sido resuelto por la Policía, y los involucrados enviados a los Juzgados. Entre 1999 y 2000 se considera que la delincuencia asestó los golpes más fuertes y con mayor peligrosidad al sistema bancario del país.
En junio recién pasado, la Policía logró el esclarecimiento en tres días de un robo millonario, pero en joyas, en una casa de empeño en Juigalpa, Chontales. La Policía detuvo a los sospechosos de integrar una banda delictiva y dio con el paradero de las joyas valoradas en tres millones de córdobas.