publicidad
Managua
10:29 am
21.07.08
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Nacionales
La zona de El Dorado, donde hay una intersección de tres cauces, fue la más afectada con las lluvias provocadas por la onda tropical 16. La comuna necesita más de doce millones de córdobas para reparar los daños. ( LA PRENSA/ARCHIVO)
Managua al borde del colapso
Despale en Cuenca Sur y tiradera de basura en cauces sólo causa más riesgos humanos y de infraestructura
“Más que inversión, lo que Managua necesita es mayor conciencia de sus ciudadanos”, dice funcionario
Anne Pérez Rivera y Elizabeth Romero
nacionales@laprensa.com.ni
publicidad
Surge tormenta tropical Dolly

La mañana de ayer se formó la tormenta tropical Dolly, pero el monitoreo realizado por Defensa Civil a las zonas donde podría afectar indirectamente determinó normalidad.

La Dirección de Meteorología Sinóptica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) informó ayer que la onda tropical número 17 asociada a un centro de baja presión se fortaleció ayer, transformándose en la tormenta tropical Dolly.

Aunque Ineter estima que Dolly no representa peligro directo para nuestro país, aconsejan a las autoridades de la Defensa Civil y Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (Sinapred), mantener las medidas de precaución por los efectos indirectos que puede causar.

“Por la posición actual de Dolly y su rumbo hacia el noroeste no representa peligro directo para nuestro país, sin embargo, no se descartan los efectos indirectos con precipitaciones y tormenta eléctrica de ligera a moderada intensidad; principalmente en el occidente y sur de la Región del Pacífico y en el norte de la Región Autónoma del Atlántico”, señala Ineter.

Según Ineter, Dolly se localizaba al norte de Cabo Gracias a Dios, Nicaragua, la que se desplaza hacia el noroeste con vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora, con rachas superiores.

Este sistema podría desplazarse sobre la Península de Yucatán y continuar al Golfo de México en las próximas 24 horas, señala Ineter.

Ineter mantiene las recomendaciones a la Fuerza Naval para que tomen medidas pertinentes por las condiciones atmosféricas que podrían presentarse en el litoral norte del Caribe.

Solución “barata”

Efectivamente, el drenaje pluvial tiene más de treinta años de existencia y ya cumplió su vida útil. Aunque, no hay recursos para cambiarlo, la construcción de al menos seis micropresas más podría amortiguar la furia de las aguas y disminuir la saturación del drenaje, indicó Manuel Espinoza, de la dirección de Infraestructura municipal.

La fragilidad capitalina ante las lluvias es crónica. Todo empezó hace muchos años con la depredación de la Cuenca Sur del lago de Managua, el riesgo incrementó con el auge de las urbanizaciones que “pululan” en todas partes, pero la situación se complicó aún más cuando el drenaje pluvial cumplió su vida útil y los mismos capitalinos rebasaron con basura la capacidad de la ciudad.

Aunque el daño parece irreversible, un técnico del área de infraestructura de la comuna capitalina ofrece la solución para reducir cada uno de los elementos que favorecen los riesgos humanos en Managua y que provocan daños tan serios como los del viernes pasado, cuando las lluvias provocadas por la onda tropical número 16 dejaron pérdidas por el orden de los 18 millones de córdobas.

“Más que inversión, lo que Managua necesita es mayor conciencia de sus ciudadanos”, dice en tono tranquilo el ingeniero del área técnica de la dirección de Infraestructura de la comuna capitalina, Manuel Espinoza.

LA RIESGOSA POSICIÓN

La capital nicaragüense tiene una extensión de 290 kilómetros cuadrados y la pendiente entre la zona baja, cerca del Lago Xolotlán y la zona alta, cerca de El Crucero, es de 35 por ciento.

“Esa pendiente es muy pronunciada, y por eso las aguas caen con mucha fuerza en la parte baja de la ciudad, la más afectada por las lluvias”, explicó Espinoza.

La deforestación en la Cuenca Sur contribuye al aumento de la fuerza con la cual las escorrentías caen de la zona alta, porque a falta de árboles las aguas viajan con más velocidad y más fuerza a la zona baja y eso satura el drenaje pluvial.

“Si se incrementa la reforestación, y si se cuidan los nuevos árboles que se están sembrando, entonces habrá mayor retención del agua. El agua caerá más espaciada y con menos fuerza, y el drenaje podrá tolerar la carga”, asegura el funcionario municipal.

Un mayor control del desarrollo urbanístico también contribuiría a reducir el riesgo por las lluvias.

Tal como el Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, ha indicado en ocasiones anteriores, las urbanizaciones en áreas sensibles reducen la infiltración de agua, entonces más agua recorre la superficie.

“No se pueden parar las construcciones, es cierto. Se trató en una área, pero no pasó a más, entonces lo que se debe hacer es planificar cada obra con más cuidado”, indicó el técnico municipal.

NO TIRE LA BASURA

A juicio de Espinoza, la mejor contribución para reducir el riesgo en la capital es mejorar la conducta de los ciudadanos.

“Somos groseros con nuestra ciudad. Llueve y sacamos el balde de basura para tirarlo a los cauces, a las presas. Eso daña el drenaje pluvial y por eso vemos tantos desbordes”, dijo en tono de queja Espinoza.

Según recomendó, se requiere de una campaña para concientizar a la población del daño que la basura causa en el drenaje pluvial de la capital, constituido por 169 kilómetros de cauce y 19 micropresas.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda