Luego de realizar una pasantía en España, los cuatro primeros jueces de Familia en la historia del país, ya están listos para asumir sus judicaturas y comenzar a resolver los conflictos que surgen en el seno de las familias nicaragüenses de Managua, Matagalpa y Chinandega.
Sólo en Managua hay más de 14 mil causas a la espera de ser resueltas, una carga que estaba asfixiando a los jueces de lo Civil y que ya no tendrán que atender conflictos familiares, como la tutela de hijos o divorcios.
María José Arauz Henríquez, que ya es la juez Primero de Distrito de Familia de Managua, por haber obtenido la nota más alta (86.58 puntos) en el concurso de selección, destacó que a lo largo del procedimiento, ella y los demás jueces electos fueron sensibilizados en temas específicos de Familia, por lo cual están capacitados para brindar una atención especializada y de calidad a las familias con conflictos.
Belda María Cárcamo Sánchez, juez Segundo de Distrito de Familia de Managua, por haber obtenido el segundo mejor puntaje (85.34 puntos), hizo énfasis en que una de las novedades importantes es que los jueces de Familia trabajarán de la mano con un equipo interdisciplinario, integrado por un sicólogo y un trabajador social.
Por ejemplo, en el caso que un matrimonio con hijos o hijas se divorcie, el juez se auxiliará del sicólogo y el trabajador social para determinar cuál de los progenitores reúne las mejores condiciones, características e integridad para garantizar el desarrollo en un ambiente óptimo de los vástagos.
La juez Cárcamo añadió que los jueces de Familia se deben ceñir a las leyes correspondientes, como la Ley de Divorcio, Código de la Niñez y la Adolescencia, pero el juez ya no puede persuadir a que un matrimonio no se divorcie. “Ya no es el clásico conciliador”, dijo Cárcamo.
Los sicólogos y los trabajadores sociales que acompañarán a los jueces de Familia también concursaron para ser seleccionados. José Ramón Morales Alfaro, Silvia Elena Taleno Oporta y María Eugenia Parajón Sevilla fueron los sicólogos que alcanzaron las mejores notas, mientras los trabajadores sociales destacados fueron María Lourdes Medina Manzanares, Ana Verónica Álvarez Roberts y Helen Julisa Duarte Lanuza.
“ES UN RETO”
Los jueces de Familia son los primeros judiciales que no son nombrados “de dedo”, aún antes de que entrara en vigencia la normativa de la Ley de Carrera Judicial, Ley 501, de la cual son parte, sino que los cuatro jueces electos debieron concursar junto a otros 160 postulantes.
José Ramón Barberena Ramírez, juez Único de Distrito de la Familia de Chinandega, quien alcanzó la cuarta mejor nota (84.04 puntos), señaló que para él y sus colegas es un orgullo y a la vez un reto, un compromiso con el Poder Judicial, pero especialmente para con la población, de ofrecer un mejor servicio.
Xiomara Rivera Zamora, juez Único de Distrito de Familia de Chinandega, y tercera nota más alta (84.88 puntos), recalcó la importancia de la pasantía en España, donde los jueces electos combinaron la teoría recibida en los cursos de preparación, con la práctica.
El Poder Judicial contó con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para elegir a los jueces de Familia, en cuyo proceso colaboró el magistrado español Miguel Pasqual Riquelme, especialista en Carrera Judicial.
De momento sólo habrá jueces de Familia en Managua, Matagalpa y Chinandega, pero el Poder Judicial espera llevar este beneficio al resto del país.