Más de un millón de colombianos con camisetas blancas y banderas tricolor amarillo, azul y rojo, como la de Colombia, salió a marchar por las principales ciudades del país bajo la consigna “Libérenlos ya”, en reclamo a la libertad de secuestrados en poder de grupos irregulares.
Las principales televisoras mostraron manifestaciones similares de colombianos residentes en El Salvador, Honduras, Bolivia, Brasil, España, Francia, Estados Unidos, Australia y China. En Washington aproximadamente 200 personas desplegaron frente a la Casa Blanca banderas con los colores colombianos y corearon la misma consigna.
Unas 900,000 personas vestidas con camisetas blancas salieron a las calles de Bogotá para exigir la libertad de todos los secuestrados en manos de los grupos guerrilleros, informó el comandante de policía, general Rodolfo Palomino.
Palomino aseguró a la AP que 17,502 policías e integrantes del programa de seguridad ciudadana prestaron servicio de vigilancia en las siete marchas programadas en diferentes sectores de la capital colombiana.
En ciudades colombianas como Cali, Manizales y Barranquilla se hicieron presentes más de 200,000 personas en las principales plazas, según las autoridades.
iniciativa de liberados
La iniciativa de la marcha surgió el 2 de julio por parte del sargento de la policía Julio César Buitrago, horas después de que fue rescatado junto a otras 14 personas en un operativo militar en una zona selvática del sur del país.
Todos ellos pasaron más de cinco años retenidos en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
A la iniciativa de Buitrago, quien aseguró que los que estaban cautivos en la selva escucharon manifestaciones similares realizadas en febrero y marzo, se unió de inmediato la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt, otra de las rescatadas, así como grupos de activistas y medios de comunicación, con las radios, televisoras y diarios, recordando la fecha e invitando a los colombianos a marchar con camisetas blancas y bajo la consigna “Libérenlos ya”.
“Lo importante no es sólo la cantidad de gente, sino el sentimiento que tiene este país de cerrarle todo espacio y todo escenario a los violentos”, dijo a la AP el vicepresidente Francisco Santos antes de sumarse a los caminantes en la capital.
Santos, quien estuvo secuestrado varios meses en manos de narcotraficantes en 1990, agregó que a los grupos ilegales hay que “exigirles que liberen a todas las personas y (decirles) que su lucha ya terminó. La única opción es sentarse a una negociación seria en la que depongan las armas”.
El funcionario encabezó una de las marchas con una camiseta que exhibía las fotos de Gerardo Angulo y Carmenza Castañeda, una pareja de ancianos secuestrada en abril del 2000, cuando ambos estaban próximos a cumplir 70 años.
Un grupo de caminantes en Bogotá vestidos de riguroso blanco se presentaron encadenados individualmente en protesta contra el secuestro de uno de sus parientes por las FARC.
“Maldita guerra, heredada de infames, que les quitaron la tranquilidad a generaciones venideras, envejeciendo vidas entre la selva y la miseria”, afirmaba un cartel que portaban los padres y familiares de Alexander Bayona, de quien nunca han recibido prueba de supervivencia.
Clara Rojas, quien fue directora de campaña de Betancourt y también estuvo secuestrada, hizo un llamado al nuevo comandante de las FARC, Alfonso Cano, para que en nombre de la “reconciliación” libere a todos los secuestrados en poder de su organización.