Una revisión de las noticias publicadas los últimos meses en América Latina sobre África da para un panorama desolador. Turbulencia en Zimbabwe por las recientes elecciones presidenciales y preocupación en sus países vecinos, consternación por alzas en los precios de los alimentos, problemas de derechos humanos en Sudán, y la reciente renuncia del brasileño Carlos Alberto Parreira al puesto de entrenador de la selección de futbol de Sudáfrica.
Si uno se guiara sólo por estas noticias, África no parecería ser el lugar propicio para que un fondo de inversión en acciones obtenga una rentabilidad del 60 por ciento en 2007 o del 10 por ciento en lo que va de este año, justo cuando las bolsas del resto del mundo se desploman. Pero ése ha sido el caso del fondo Pan Africa Fund, de la firma administradora de fondos sudafricana Investec, que invierte en acciones del norte de África y de África Subsahariana, según explica su administrador, Roelof Horne. Los países que concentran la mayor parte de sus inversiones son Nigeria y Egipto, con un tercio cada uno, seguidos por otros como Zambia, Islas Mauricio, Túnez, Kenya y Costa de Marfil.
“Hace pocos años podías contar con los dedos de una mano el número de fondos internacionales que invertían en acciones africanas”, comenta Horne. “Pero en 2007 hemos sido testigos de una asombrosa proliferación de fondos de private equity y de acciones que invierten en la región. Debe haber más de 25 fondos sólo de acciones cazando oportunidades”.
Según la firma de estudios Africa Investor, ahora hay aproximadamente 40 fondos de inversión con presencia en la región y los flujos de capitales a éstos se han mantenido positivos en lo que va del año, a pesar de la turbulencia política.
Según analistas y administradores de portafolios consultados, esta invasión de inversionistas se debe, más allá del fuerte aumento en los precios de los commodities (China e India se han dado cuenta y son de los principales inversionistas en la región), a una ostensible mejora en las condiciones macroeconómicas y políticas en la zona, a pesar de que los titulares de los diarios a veces indican otra cosa.
“Lo que está impulsando los precios y el interés es más un tema de economía local que los commodities”, dice Horne. “Nigeria tiene exposición al petróleo, pero Egipto no. Sus ingresos son más bien por turismo y lo que recolecta por el uso del Canal de Suez. Marruecos, por su parte, tampoco tiene commodities y la economía de Kenya ha estado creciendo fuerte”.
Después de décadas en los últimos lugares de los rankings de crecimiento mundiales, el continente ha comenzado a despuntar. Aunque desde una base muy baja, los datos del FMI dicen que África ha registrado un crecimiento promedio del seis por ciento anual desde 2000 en comparación con un cuatro por ciento en América Latina, y su inflación promedio es de 7.3 por ciento anual, levemente por sobre el 7.2 por ciento de América Latina. La estimación de crecimiento para los próximos años sigue sobre el seis por ciento anual.
ESPEJO DE RIESGO
“Vemos mayor poder adquisitivo en algunos países, además de mayor seguridad y estabilidad”, comenta Allan Kamau, editor y analista de Africa Investor. “Son reformas estructurales que están motivando el crecimiento, no sólo alzas en los commodities”.
El índice Ai40, calculado por Africa Investor, de hecho, se elevó un 61 por ciento en 2007 impulsado en gran parte por sectores como banca y telecomunicaciones. Entre las acciones que destacaron en 2007 están las de la egipcia Orascom Telecom, de Banque de L’Habitat de Túnez y de la nigeriana Oceanic Bank.
En otra señal de la importancia que están tomando los mercados africanos, Standard & Poor’s anunció el lanzamiento de tres nuevos índices: S&P Africa 40, de las principales empresas en la región, S&P Africa Frontier y S&P Pan Africa.
Sin embargo, los mercados africanos enfrentan grandes retos, como la percepción de riesgo.
“Hay que invertir en estas regiones de forma muy informada y tomando en cuenta otros factores, como la corrupción, que sigue siendo alta en países como Nigeria”, señala José Daniel, portavoz en Madrid de la suiza Pictet Funds, que está pronta a lanzar un nuevo fondo para el Norte de África y el Medio Oriente. “Son inversiones que se tienen que controlar muy de cerca, la casa nunca quiere arriesgarse demasiado”.
Para otros, la imagen de riesgo no se conlleva con la realidad de la región. “En toda África la mayoría de los países ahora son democracias”, comenta Ayo Salami, de la empresa administradora de activos Duet Funds, en Londres. “Lo que debe preocupar a los inversionistas es la posibilidad de hacer cumplir los contratos y en África hemos visto una mejora en la independencia de los tribunales”, subraya.
Sin embargo, otro problema importante para África es la poca liquidez de las bolsas en la región. “Hay 54 países en el continente y menos de la mitad de hecho tienen bolsas de acciones, algunas con bajísima liquidez, lo que evita que el número de fondos invertidos en la región sea mayor”, señala Horne, de Investec.
Pero eso no amilana a los administradores. “Nuestra intención sería eventualmente ofrecer este fondo hasta a institucionales en América Latina”, señala Daniel, de Pictet, sobre su nuevo fondo.
Por otra parte, Salami, de Duet Funds, lanzó en diciembre del año pasado un nuevo fondo que invierte en África Subsahariana y que ha acumulado 35 millones de dólares. Su meta es llegar a 250 millones de dólares en los próximos meses y hasta ahora ha captado el interés principalmente de inversionistas institucionales en Europa además de China e India. De América Latina, nada.
Horne, de Investec, confesó que han podido vender productos a inversionistas en América Latina, pero que el interés sigue siendo bajo y no quiso identificar a ningún cliente en la región. Administradores de fondos consultados en la región confesaron que por ahora están recién comenzando a considerar la posibilidad de invertir en mercados conocidos como “frontera”, entre ellos, África.
Ricardo Morales, del administrador de fondos chileno LarrainVial, confesó que están en el proceso de seleccionar un administrador de activos internacional para la creación de un fondo “frontera” que pueda ser de interés a clientes institucionales en Chile, como los fondos de pensiones. “Estamos viendo qué países incluimos y cómo cumplimos con otras condiciones, como de liquidez, para atraer a los institucionales como las AFP (fondos de pensiones). Además deben tener un tamaño significativo, porque un fondo de inversiones cerrado de menos de 200 millones de dólares ni se reflejaría en el desempeño de las AFP”, señala.
África seguirá creciendo en el tiempo y creo que tenemos unos atractivos 15 a 20 años delante .