Una misión imposible fue para el Diriangén remontar el 5-1 del partido de ida por el Subcampeonato Absoluto del Futbol Nacional. Los Caciques recibieron en casa al Walter Ferreti, quienes les bastó el 1-1 para proclamarse subcampeones.
No había nada qué hacer, por mucho empeño y esfuerzo que hicieran los diriambinos el trofeo ya estaba conquistado por el combinado rojinegro.
Con un primer tiempo falto en emoción, opaco de futbol, y carente en definición, los goles hicieron su aparición en la segunda parte del encuentro.
Al minuto 5, Freddy Villarreina abrió el marcador para el Ferreti. Los diriambinos quedaron inmovilizados. ¿Qué hicieron para detener a Villarreina? Nada.
Sin embargo, los Caciques insistieron, ejecutaron excelentes jugadas ofensivas, pero sólo una fue concretada. Remy Vanegas, quien aprendió a jugar futbol en La Boquita, igualó el partido a los 59 minutos. Diriangén salvó su dignidad, por lo menos en casa.
No obstante, el subcampeonato fue arrebatado por el Ferreti. ¿Qué tan importante fue esta serie de juegos por un segundo lugar? Ninguna, fueron juegos para cumplir el reglamento de competencia, pero eso sí, señala las grandes deficiencias que enfrenta el Diriangén y que debe corregir para la próxima temporada.
Mauricio Cruz tendrá mucho trabajo qué hacer para el Torneo de Apertura.