El presidente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Enrique Sáenz, llamó ayer al presidente Daniel Ortega a olvidar sus “pretensiones mesiánicas” con las FARC y Colombia, para que se enfoque en la crisis económica y social que vive Nicaragua.
“No debe tener pretensiones mesiánicas internacionales, de liderazgo mundial o de liderazgo continental que nadie le reconoce”, dijo Sáenz.
Ortega aceptó la propuesta de las FARC de iniciar un diálogo, pese a que el Gobierno de Colombia lo rechazó como “mediador” en el conflicto de ese país sudamericano.
“Ortega debe dedicarse a gobernar. La inflación está sin control, duplica la inflación de los otros países centroamericanos; eso significa un empobrecimiento día a día de los sectores medios y de los sectores pobres, la economía no crece, la inversión no llega, el desempleo sigue ampliándose y esos son los problemas a los que debería dedicarse el Presidente”, añadió Sáenz.
NUEVO CONFLICTO
Pero los analistas del FSLN, Aldo Díaz Lacayo y Oscar René Vargas, coincidieron en que Ortega tiene el derecho de establecer diálogo con las FARC.
“La desautorización del presidente (Álvaro) Uribe pareciera que está fuera de lugar, pareciera que el presidente Uribe no tuvo tiempo de leer completamente la carta (de las FARC), o si la leyó, la leyó con el prejuicio de negar la posibilidad de una negociación de paz a lo interno de Colombia”, comentó Díaz Lacayo.
Precisó que los procesos de paz son largos y muchas veces inician al establecerse “conversaciones con terceros”, que en este caso sería Ortega.
Vargas reconoció que el Gobierno de Nicaragua podría crear nuevos conflictos con el de Colombia, a causa de un eventual diálogo con las FARC.
“¿Eso crea problemas con el Gobierno de Colombia? Sí, por la posición, ya ves que incluso con los mediadores que tenían los franceses también les dijeron que no se metieran más, entonces ellos están en una actitud cerrada, porque la lógica del Gobierno de Colombia es vencerlos militarmente (a las FARC) y para eso quieren aislarlos internacionalmente”, dijo Vargas.
El Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, dijo que la supuesta llegada a Nicaragua de una delegación de las FARC, si es para buscar una solución al conflicto armado en Colombia, es “bienvenida”, por ser “una zona convulsionada que afecta la región”.
Sin embargo, Morales advirtió: “Yo no puedo celebrar ni aplaudir a ninguna organización que tenga como política el secuestro, el crimen y otra serie de cosas”.
El embajador de Colombia en Nicaragua, Antonio González, confirmó que la Interpol tiene una lista de miembros de las FARC que han sido procesados en Colombia “y por supuesto que cumplirían con la obligación que tienen de detenerlos en cualquier parte del mundo en donde hagan presencia”.
González agregó que hasta el momento no tienen ninguna respuesta oficial del Gobierno de Nicaragua a la nota de protesta emitida por la Cancillería colombiana, e insistió en que la posición de Colombia es que “de hecho se considera injerencia en los asuntos internos de los Estados, estar opinando sobre situaciones internas de los Estados”.