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François-Xavier de Donnea, uno de los tres “sabios” que tratarán de resolver la crisis política en Bélgica. ( LA PRENSA/AP)
Rey Alberto hace intento por resolver crisis belga
Rechaza dimisión
de ministro y
forma un consejo
BRUSELAS/AFP
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Escepticismo entre los flamencos

Los diarios francófonos y flamencos acogieron con diferencias las medidas propuestas por el rey Alberto II para intentar sacar a Bélgica de la crisis política, y mientras los primeros se declararon esperanzados, los segundos mostraron su escepticismo.

El rey rechazó la dimisión del primer ministro, Yves Leterme, y nombró a tres mediadores que deberán preparar el terreno para la reforma del Estado, dos medidas que pretenden ayudar a Bélgica a salir de la crisis.

El diario La Libre Belgique explica que además de despejar el terreno en lo institucional, los mediadores deberán convencer a los partidos flamencos, en particular al cártel de los democristianos y nacionalistas, de la voluntad de las formaciones políticas francófonas de comprometerse en un debate comunitario sin tabúes.

Muy resentidos

“Es evidente que nada ha cambiado”, denunció el diario flamenco Het Laatste Nieuws, que interpreta la decisión de no incluir entre los mediadores a ningún político flamenco como una vía para dar sólo la palabra a los francófonos.

Tal como se esperaba, el rey de los belgas Alberto II rechazó la renuncia del primer ministro Yves Leterme, quien sigue en el poder acompañado por un grupo de “sabios” encargados de preparar la reforma del Estado exigida por los flamencos para convivir con los francófonos.

El palacio real anunció poco antes de la medianoche del jueves que Alberto II no aceptaba la dimisión presentada el lunes por el demócrata-cristiano flamenco Leterme, prorrogando de este modo al gobierno de coalición formado en marzo pasado.

Según los analistas y medios belgas, la decisión del monarca responde a la falta de alternativas en medio de la crisis de más de un año que atraviesa el país desde las elecciones legislativas de junio de 2007, ganadas precisamente por el partido de Leterme.

DIFÍCIL CONSTRUCCIÓN

Tras un récord de seis meses sin poder formar gobierno, y un gabinete de emergencia del saliente primer ministro Guy Verhofstadt, Leterme asumió el poder con la misión de lograr un compromiso entre los flamencos (60 por ciento de los 10.5 millones de belgas) y los francófonos sobre una reforma del Estado con una autonomía reforzada para Flandes (norte).

Sin embargo, no se llegó a ningún acuerdo en la fecha límite del 15 de julio y por ello este cuestionado político con escasa experiencia gubernamental decidió ofrecer su renuncia.

Ahora, Leterme vuelve con una misión simplificada, centrada en las cuestiones socioeconómicas, ya que fueron nombrados tres mediadores encargados de preparar la reforma del Estado exigida por los flamencos y cuyo principio aceptan los francófonos.

Estos tres “sabios” son dos personalidades francófonas muy experimentadas (François-Xavier de Donnea, de 67 años, y Raymond Langendries, de 64) y el ministro-presidente de la pequeña comunidad de lengua alemana, Karl-Heinz Lambertz, de 56 años.

Los “tres sabios”, nombrados justo antes de la fiesta nacional del 21 de julio, deben “examinar de qué manera pueden ofrecerse garantías para iniciar de una manera creíble el diálogo institucional”.

La decisión de no incluir a ningún flamenco parece responder a la exigencia de Flandes de que son los francófonos los que deben encontrar una solución para evitar la secesión, indicó el politólogo Pierre Vercauteren.

EL TIEMPO APREMIA

De todos modos, Leterme seguirá de cerca los trabajos de los “sabios”, que deberán presentar un primer informe el próximo 31 de julio, es decir, dentro de dos semanas.

Este apuro busca por un lado satisfacer la impaciencia de los flamencos, aunque también permitiría a la clase política belga, en estado de emergencia desde junio de 2007, tomarse unas semanas de vacaciones en agosto, antes de ocuparse de negociar una complicada reforma.

Los analistas coinciden en pronosticar que la solución para Bélgica, cuyas reformas a las instituciones federales datan de 1993, pasa por una confederación. El grupo trabajará en contacto con Alberto II, con quien ya tiene programada una reunión el próximo martes y tendrá un plazo de 15 días para presentar un informe al rey.

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