El plan estatal de ahorro de combustible, que contempla la reducción de más del sesenta por ciento de la flota de taxis que circula en Managua, podría ser una medida “confiscatoria”, según dirigentes del sector.
La reducción de más de seis mil placas de taxis, para que sólo circulen unos 5,500, fue anunciada hace algunos días por funcionarios del Ministerio de Energía y Minas, como una medida que, a mediano plazo, contribuiría a disminuir el consumo de combustible en el país.
Sin embargo, a la fecha las autoridades gubernamentales ni municipales han explicado al sector selectivo de la capital sobre el proceso de reducción de esa flota.
“Públicamente admiten que van a reducir hasta dejar el 45 por ciento de la flota, pero no dicen cómo, si habrá negociación o si nos van a confiscar”, cuestionó uno de los dirigentes de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxi (Fenicootaxi), Reynaldo Bermúdez.
Extraoficialmente se conoció que el Gobierno está “barajando” algunas alternativas para ejecutar el plan de reducción de la flota de taxis, como la aplicación de un plan chatarra para descartar a los taxis que estén en mal estado mecánico.
También se podría sacar de circulación a los taxis que tengan placas y permisos de operación con más de seis meses de vencidos; y el tercer mecanismo sería un plan de conversión ocupacional, que es pagar una indemnización al taxista que se quiera retirar del volante.
“Esperamos que las medidas que vayan a aplicar ayuden al sector y no nos obliguen a quedarnos sin el sustento”, agregó Bermúdez.
SÓLO SI HAY MÁS BUSES
Por su parte, el Alcalde sandinista de Managua, Dionisio Marenco, indicó que la reducción de la flota de taxis sería viable si se incrementa la cantidad de unidades de buses que circulan en la capital.
El funcionario municipal destacó que los buses transportan a un noventa por ciento de la población en la capital y gastan sólo el diez por ciento del consumo petrolero de la ciudad.
Mientras, el resto de vehículos selectivos o privados trasladan al diez por ciento de la población capitalina, pero consumen un noventa por ciento de la venta total de combustible.
“Aunque, ahorita los taxis están consumiendo menos combustible, con las tarjetas inteligentes (que controlan el subsidio gubernamental al sector)”, indicó Marenco.